Sabes navegar. ¿Seguro?

Plan de Prevención del Ciberacoso y Promoción de la Navegación Segura en Centros Escolares

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1. El contexto

Los servicios de intercambio de ficheros, conocidos también como redes peer-to-peer (P2P), utilizan configuraciones de distribución de la red para permitir a sus usuarios compartir información en distintos formatos. Los usuarios se conectan uno con el otro de forma directa, sin la necesidad de que exista un punto central de gestión de las interacciones. Los programas de intercambio de ficheros se utilizan habitualmente para descargar y compartir música, imágenes, programas informáticos, vídeos, juegos y documentos.

Muchos de los programas de intercambio de ficheros están disponibles en Internet. Las aplicaciones informáticas más conocidas de este tipo son Kazaa, eMule y LimeWire. Algunos son gratis, mientras que otros perciben un coste nominal para descargar el programa.

Algunas versiones gratis de estos programas incluyen banners y publicidad, spyware, etc. Los programas que perciben costes por su descarga normalmente no incluyen este tipo de complementos, pero si ofrecen otras facilidades, tales como los chats con voz y el Internet Relay Chat.

2. Los beneficios

Las redes de intercambio de ficheros, como los servicios de chats, pueden desarrollar el sentido de comunidad entre sus usuarios, especialmente en áreas como los juegos. El uso de las redes de intercambio está pensado como una actividad recreativa; es poco probable de que pueda tener alguna aplicación en el entorno educativo, aunque esta situación puede cambiar en el futuro.

3. Los riesgos

Existen varias preocupaciones relacionadas con el intercambio de documentos:


3.1. La propiedad intelectual


Un riesgo clave de las redes de intercambio de ficheros es que la disponibilidad de muchos de los ficheros disponibles es ilegal y, por tanto, aquellos que descargan esos ficheros están infringiendo los derechos de propiedad intelectual. Existen, sin embargo, un número importante de sitios web autorizados, como Napster o iTunes, en donde los ficheros pueden ser descargados a cambio de un pequeño precio, sin necesidad de infringir la ley.

3.2. La exposición a contenidos inapropiados

Al utilizar los servicios de intercambio de ficheros, existe el riesgo de que los niños se puedan exponer a un contenido inapropiado o ilegal. Esto se puede presentar en forma de canciones con letra inapropiada para su edad o demasiado explícita, o imágenes o vídeos que tienen títulos o descripciones incorrectas o que pueden confundir. Desgraciadamente, algunos usuarios de las redes P2P suben a la red contenido pornográfico u ofensivo, disimulado el fichero con un título "inocente", como el nombre del último estreno en películas familiares, para atraer a los más jóvenes.

3.3. La exposición a contactos inapropiados

Muchas aplicaciones P2P ofrecen servicios adicionales, tales como el chat con voz y el Internet Relay Chat. Por ello, se deberían aplicar las mismas reglas que cuando se utilizan los chats o cualquier otro medio de comunicación: no ofrecer datos personales y si cualquier conversación te hace sentir incómodo, abandona esa discusión y no respondas. También puede ser prudente cambiar de nombre de usuario.

3.4. Los virus y los piratas informáticos

Los usuarios de las redes P2P se exponen a un alto nivel de riesgo por infecciones de virus informáticos e intentos de pirateo.

A la hora de afiliarse a una red de este tipo, se pregunta al usuario cuál es el directorio del disco duro que se utilizará para permitir que los otros usuarios tengan acceso, pero es muy difícil asegurar que el resto del ordenador estará completamente seguro.

4. Las estrategias para un buen uso

Dado que, actualmente, es muy poco probable que las redes P2P tengan alguna aplicación en el entorno educativo, los centros educativos podrían decidir bloquear la instalación de los programas de intercambio de ficheros en las redes de los centros. Sin embargo, es muy probable que los niños accedan a estas redes en otros contextos. Por ello, el centro educativo tiene la obligación de educar a sus alumnos con respecto a estos aspectos.

4.1. Utilizar siempre solamente servicios autorizados

Como ya se ha comentado anteriormente, la descarga de copias no autorizadas de ficheros es ilegal y puede tener serias consecuencias jurídicas y legales. Sin embargo, existen muchos servicios que ofrecen una descarga legal de ficheros a cambio de un pequeño coste. Por otro lado, hay que tener cuidado también con estas transacciones, ya que pueden tener implicaciones económicas importantes para los niños.

4.2. Utilizar los instrumentos de filtrado

Muchas aplicaciones P2P, tales como Kazaa, ofrece un servicio de filtrado basado en datos descriptivos, para excluir ficheros que puedan tener contenido ofensivo o pornográfico. Sin embargo, este tipo de filtros son efectivos solamente si el creador de la lista tiene el tiempo y la voluntad de hacerlo; algunos creadores de este tipo de listas adjuntan palabras que pueden confundir como forma para distribuir contenido inapropiado.

Algunos programas P2P permiten también bloquear un tipo específico de fichero, como pueden ser las imágenes o el vídeo, o los ficheros ejecutables con extensiones del tipo .exe, .vbs o .scr, que pueden contener virus. Es importante recordar que algunos programas de filtrado para el uso del Internet en casa no permite el bloqueo del acceso a las aplicaciones de intercambio de ficheros.

4.3. La seguridad

Cualquier persona que esté utilizando programas de intercambio debería asegurarse de que todos los ficheros descargados estén inspeccionados con el antivirus, y que el servicio de firewall está funcionando adecuadamente.

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