Las drogas son un conjunto de sustancias que actúan sobre el sistema nervioso, alterando el
comportamiento, el pensamiento, el razonamiento, etc.
El uso continuado de una droga provoca una dependencia (adicción) hacia ella, que puede ser psicológica (el individuo piensa que la necesita para encontrarse bien), o física (el individuo tiene necesidad orgánica de tomarla). Esta última es una adaptación a la droga, que
se manifiesta con un síndrome de abstinencia y tolerancia (el organismo se ha adaptado a la
droga, necesitando cada vez dosis mayores para obtener el mismo efecto). Por ello, las
personas con una fuerte drogodependencia necesitan tratamiento médico y apoyo psicológico
para superar la adicción (desintoxicación).
Por su efecto sobre el sistema nervioso las drogas se pueden clasificar en:
a) Drogas estimulantes.
Aceleran el funcionamiento habitual del cerebro, incrementando el número de impulsos
nerviosos y produciendo efectos como hiperactividad, exaltación, trastornos de sensibilidad,
delirios, insomnio. Entre estas drogas están el tabaco, las anfetaminas, el té, la cocaína y el
crack.
El tabaco contiene una sustancia, la nicotina, que es estimulante y por tanto activa el sistema
nervioso y crea una fuerte dependencia. Otras sustancias presentes en el tabaco como el
alquitrán y otros componentes (monóxido de carbono, amoniaco...) provocan cáncer de boca,
garganta, pulmón y otros daños en el aparato respiratorio, circulatorio, digestivo. (Unidades 11
y 12).
b) Drogas depresoras.
Relajan el sistema nervioso, ralentizando su funcionamiento y provocando reacciones que
pueden ir desde la desinhibición al coma. Entre ellas el alcohol, los opiáceos (la morfina, la heroína y la metadona), sedantes, ansiolíticos y narcóticos (pastillas para dormir). Desarrollan
tolerancia rápidamente, y al reducir la dosis o suprimir su administración se produce síndrome
de abstinencia.
El alcohol es un depresor del SNC (Sistema nervioso central), que, aunque inicialmente
produce desinhibición, con sensación de euforia y agudeza, posteriormente provoca depresión,
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retardo motor, retraimiento, torpeza y pérdida de conciencia. Su ingestión regular y abusiva
produce un grado de dependencia muy grande (alcoholismo).
También puede perjudicar notablemente al aparato digestivo y circulatorio (Unidades 11 y 12).
En fuertes dosis puede sobrevenir el coma etílico con riesgo de muerte.
c) Drogas perturbadoras.
Son un grupo de sustancias muy diversas, que producen distorsiones de la percepción
sensorial, produciendo alucinaciones Entre ellas:
El LSD ("tripi", "ácido") produce, además de alucinaciones, taquicardia,
hipertensión, dilatación pupilar.
Derivados del Cannabis: son el hachís y la marihuana, que producen euforia y
alteración de las sensaciones y sueño.
Drogas de síntesis como el éxtasis, Eva. Son drogas fabricadas
íntegramente en el laboratorio, sin componentes naturales. Se consumen
normalmente como pastillas o píldoras ( pastis, pirulas). Producen euforia y
desinhibición, sudoración, taquicardia, temblores, hipertermia (aumento de la
temperatura), deshidratación...
El consumo excesivo de alcohol afecta al carácter, produciendo conductas
conflictivas y problemas familiares. También es responsable de multitud de
accidentes de tráfico.
El consumo de drogas no sólo afecta a quien las consume, sino que son un
problema para su entorno (amigos, familia, trabajo...) y repercuten en toda la
sociedad siendo la causa de muchos delitos.