1.1

Los caracteres sexuales primarios y secundarios

Nacemos con unos caracteres sexuales primarios, son los órganos reproductores internos y

externos, que determinan el sexo y permiten diferenciar al nacer a un niño de una niña.

Al llegar a la pubertad, aproximadamente a partir de los 10-12 años, aparecen una serie de

cambios anatómicos, fisiológicos e psicológicos, debidos a la acción de las hormonas sexuales,

los caracteres sexuales secundarios, que señalan el comienzo de la madurez sexual y de la

capacidad para reproducirnos.