4.1

Gestión de residuos

La gestión de residuos es el conjunto de medidas y acciones destinadas a evitar los impactos

que produce su acumulación.

La gestión de los residuos debe contemplar los mecanismos de recogida, las técnicas de

eliminación, los tratamientos de los residuos generados y el almacenamiento de los residuos

especiales en lugares adecuados y seguros.

Para gestionar adecuadamente los residuos hay que tratarlos de manera individual,

seleccionándolos y separándolos desde el origen, organizando su recogida y realizando un

posterior tratamiento “personalizado” para cada caso. Para ello se siguen una serie de fases:

Pre-recogida: Mecanismos para depositar los residuos y ser recogidos y transformados por los

servicios municipales: bolsas, cubos de basura, contenedores, etc... Esta recogida puede ser

homogénea o selectiva. En este proceso debe implicarse a toda la sociedad.

En el ámbito doméstico deben clasificarse los R.S.U. en diversas fracciones: orgánicos, papel,

vidrio, pilas, envases, etc. La administración debe instalar contenedores especiales para cada

grupo de residuos.

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Recogida: Operaciones de carga de los residuos en los vehículos desde los contenedores o

desde los puntos limpios.

Transporte: Incluye el desplazamiento de los residuos a su punto de destino. Su destino

puede pasar por un punto intermedio, donde se realiza una nueva clasificación (es el caso de

las plantas de clasificación). A partir de aquí se siguen dos posibles caminos:

Plantas de reciclaje. De esta forma los residuos ingresan de nuevo en los sistemas de

producción como nuevas materias primas, de manera que no llegan a ser auténticos

residuos.

Eliminación a través de incineradoras o en vertederos.