El principal problema de los residuos está en la cantidad que se produce. Esto origina
algunas complicaciones. En primer lugar porque los residuos sólidos urbanos colapsan los
vertederos o contaminan la atmósfera si se llevan a incineradoras. Otras veces, los lixiviados
que se producen en los vertederos pueden contaminar acuíferos cercanos o generar olores
si no están bien diseñados.
Respecto a los residuos peligrosos, la problemática es distinta. No preocupa tanto su cantidad
como su toxicidad. Por ello deben ser almacenados en vertederos especiales, con los riesgos
que conlleva esta acumulación, ya que puede existir algún problema si no están bien sellados.
Otro problema bastante común es el abandono de residuos en vertederos no controlados, lo
que genera impactos visuales y de contaminación de suelos y aguas.