Las cuencas sedimentarias pueden ser continentales, marinas o de transición y son extensas
zonas, generalmente deprimidas y cubiertas por agua, donde la corteza terrestre se hunde
lentamente, en parte por el peso de los materiales que se depositan, y debido a ese
hundimiento, en ellas se pueden acumular enormes espesores de sedimentos sin que lleguen a
colmatarse o llenarse.
Los sedimentos que se acumulan pueden ser fragmentos de otras rocas transportados por los
agentes geológicos externos, restos de seres vivos o sustancias químicas que estaban
disueltas y precipitan, estos sedimentos sufren una serie de procesos físicos, químicos o
biológicos que los transforma en rocas sedimentarias, llamados litificación o diagénesis.
Estos procesos son fundamentalmente:
• Compactación: Los sedimentos que están más abajo son empujados y presionados por los
que están encima. Se eliminan gases y agua.
• Cementación: En los huecos y poros que hay entre unos sedimentos y otros precipitan
sustancias que estaban disueltas, rellenando los huecos y uniendo las partículas entre sí.
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