A pesar de las dificultades del relieve peninsular, el sistema de transporte más utilizado en
España es el terrestre. La orografía de España hace especialmente difícil, y por tanto costosa,
la construcción de las infraestructuras viarias. Las comunicaciones a través de la meseta
obligan a salvar cordilleras y sistemas montañosos, lo que complica y encarece el trazado de
las redes de transporte con túneles y viaductos.
La red de carreteras pone en comunicación todas las localidades del país, aunque lógicamente,
existe más densidad en la red en las proximidades de los grandes núcleos de población y en
los polígonos industriales. Las carreteras españolas más importantes son las autopistas de
peaje, le siguen las autovías, carreteras nacionales, autonómicas, regionales, provinciales,
comarcales y locales.
La red de carreteras es radial con el centro en Madrid. Desde hace décadas es el medio de
transporte más usado y el que más mejoras ha introducido en su trazado y renovación. La
autovía del Mediterráneo, que transcurre desde Cádiz hasta la frontera con Francia, la
autovía del Cantábrico, desde San Sebastián a Vigo, la autovía de la plata, desde Huelva a
Gijón, y la llamada autovía del Camino de Santiago, se han construido para intentar romper el
sentido radial de la red de carreteras.
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Imagen 17: Red de carreteras de España. Fuente: Ministerio de Fomento
El ferrocarril en España es el segundo medio de transporte más utilizado tanto para viajeros
como para mercancías. Las primeras líneas de ferrocarril que se abrieron al público fueron la
Barcelona-Mataró en 1848 y la de Madrid-Aranjuez en 1851. La decisión estratégica, y por
razones de seguridad, tomada en 1844 de adoptar un ancho de vía distinto al europeo supuso
el aislamiento del ferrocarril respecto a las líneas europeas, se resolvió instalando
intercambiadores de ejes en las estaciones fronterizas con Francia. A lo largo del siglo XX se
fue extendiendo el trazado viario por toda la península, siendo el principal medio de transporte
de España hasta la popularización del automóvil a partir de 1960.
La red de ferrocarril tiene un trazado radial con centro en Madrid. En 1992 se inauguró el
primer tren de alta velocidad entre Madrid y Sevilla. Las líneas del Ave se han ido
extendiendo por todo el territorio, siempre desde Madrid. Estas líneas han supuesto la
modernización del trazado y un nuevo impulso para el tráfico de viajeros. Junto a las líneas de
alta velocidad persisten las líneas de trazado convencional y los trenes de vía estrecha. Existe
un grave desequilibrio entre territorios perfectamente comunicados con trenes modernos y de
alta velocidad, junto a territorios poco poblados donde, por su escasa rentabilidad, se cierran
vías y estaciones.
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Imagen 18. La red de la Alta Velocidad en España (2012). Fuente: wikipedia
El transporte marítimo ha tenido gran transcendencia en España, durante siglos fueron
apareciendo puertos importantes tanto para el tráfico de mercancías como el de pasajeros.
Actualmente sigue siendo de gran importancia para el comercio exterior desde los puertos del
Norte (La Coruña, Vigo y Bilbao), el Mediterráneo (Barcelona y Valencia), los del Sur (Cádiz
y Algeciras) y las Canarias (Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas), para el tráfico de
pasajeros de la Península con Baleares, Ceuta y Melilla, y entre las islas Canarias. Sevilla es
el único puerto fluvial importante.
El transporte aéreo vive su edad de oro desde finales del siglo XX. La red de aeropuertos
españoles está muy jerarquizada. Los aeropuertos de Madrid y Barcelona son los que más
tráfico soportan, junto a ellos, por la importancia del sector turístico, destacan los de Palma de
Mallorca, Tenerife y Málaga. En los últimos años se ha construido un gran número de
aeropuertos sin tener en cuenta criterios estratégicos y de planificación, con lo que la mayoría
son deficitarios, estando abocados al cierre.
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Imagen 19. Aeropuertos en España. Fuente: wikipedia. Elabor. Propia