Sus principales representantes son Quevedo y Gracián
Lope de Vega La Dragontea …
Autores Luis de Góngora Fábula de Polifemo y Galatea …
Quevedo Poesía satírica y burlesca …
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4.1.- El marco histórico barroco
Los reinados de Carlos I (1516-1556) y Felipe II (1556-1598), la de la expansión y la hegemonía del
Imperio, fueron un momento de esplendor que se extingue por completo en la centuria. Sus sucesores,
Felipe III (1598-1621), Felipe IV (1621-1665) y Carlos II (1665-1700), a quienes conocemos con el
sobrenombre de Austrias menores, tienen que administrar unos inmensos dominios territoriales con un
país empobrecido y una hacienda en quiebra. Los conflictos con Inglaterra, Francia y los Países Bajos, así como las revueltas y levantamientos internos ponen al país al borde del abismo. La miseria
se extiende por el reino. El aumento de los impuestos y tributos para sufragar las campañas militares
arruina a la burguesía y condena al hambre a las clases populares. Hay malas cosechas, el trigo sube, la
ganadería retrocede, aumenta el bandidaje y la mendicidad. Las enfermedades se ceban con los más
débiles, las guerras se cobran la vida de miles de jóvenes, muchas familias emigran a América. La
Corona se ha endeudado pidiendo préstamos que ya no se pueden pagar y provocan sucesivas
bancarrota. Los reyes dejan el gobierno en manos de privados y validos. En el reinado de Carlos II la
Corte está llena de vanidosos advenedizos que codician el poder para enriquecerse. El cambio político
va a producirse cuando el rey muera sin hijos, circunstancia que desatará la guerra de Sucesión (1701-
1714). Si hiciéramos un balance del período, no dudaríamos en hablar de decadencia.
4.2.- Nueva época
El hombre del siglo XVII sufre un duro desengaño. La guerra, el hambre, las enfermedades y la muerte
se encargan de desmentir el sueño del humanismo. La realidad está dominada por la violencia y el
cambio, y cubierta con un grueso manto de apariencias que disfrazan su auténtico carácter. El
sentimiento que domina es la inquietud, que se proyecta en distintos aspectos:
La naturaleza deja de ser un hogar para el hombre, es un ámbito hostil, caótico, erizado de
peligros.
El ser humano inspira desconfianza, se ha dejado de creer en su bondad, se piensa más bien
que "el hombre es un lobo para el hombre" .
La vida se entiende como tránsito hacia la muerte, ya no es el ámbito donde el hombre se
realiza a través de sus obras, es un sueño fugaz, irreal y vano.
Dios y la religión se convierten en la única respuesta a la angustia de vivir.
La libertad queda oscurecida, parece que la historia de los pueblos y el destino individual de
las personas se deciden al margen de su voluntad.
El mundo se asimila a una representación teatral, en la que Dios es el autor y los hombres
los actores que representan el papel que les ha tocado en suerte.
En el fondo, el Barroco nace de la melancolía.
4.3.- Los rasgos generales de la estética barroca
La literatura barroca se caracteriza por su enorme complejidad y su gran variedad de temas, tonos y
estilos. Sus principales aspectos son:
La poesía se desarrolla en varias direcciones.
Amor cortés con la introducción de italianos (endecasílabos y sus combinaciones).
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Poemas en elementos sensuales, incluso eróticos.
Verso castellano (octosílabos y afines).
Desarrollo de la oscuridad del lenguaje.
Canciones de tipo tradicional y popular.
Abundancia de neologismos, cultismos.
Temas morales y filosóficos.
Condensación de figuras literarias.
Novela picaresca (continúa la vía abierta por el Lazarillo) .
Se acentúan los contrastes: la deformación grotesca, satírica, caricaturesca, profana,
convive con la idealización.
Temas religiosos y doctrinales: la fe en embellecedora, sublime, espiritual. Dios, la
salvación.
Prosa didáctica y moralizante (reflexiones éticas, políticas, religiosas, artísticas).
Tendencia a la exageración.
Temas satíricos (censura, crítica) a lo extremo, y burlescos (jocosos, festivos, incluso.
El gran teatro clásico, creación de la comedia nueva, representada en los corrales, un
fenómeno social que sirvió a la difusión de los ideales monárquicos y religiosos.
La literatura persigue la originalidad.
Temas mitológicos y legendarios.
4.4.- Culteranismo y conceptismo
La literatura barroca busca la belleza y la sorpresa complicando y retorciendo tanto la forma como el
contenido de las obras. Partiendo de esta base, dentro del estilo barroco, se distinguen dos corrientes:
a) El culteranismo
Prevalecería la forma sobre el contenido; lo importante no está en lo que se dice, sino
en cómo se expresa. Lo que cuenta es la belleza formal.
Multiplica y retuerce las palabras, alterando su orden, recurre a un léxico culto con
numerosos latinismos.
Los autores se dirigen a los sentidos, se presta especial atención al color, a la luz, al
sonido, al tacto...
Los recursos expresivos más habituales son: cultismos, hipérboles, hipérbatos,
metáforas, perífrasis y encabalgamientos abruptos.
Su principal representante es Góngora.
b) El conceptismo
Prevalecería el contenido sobre la forma; lo importante está en lo que se dice y en
poder expresar muchas ideas con pocas palabras.
Utiliza las palabras justas y con sumo rigor . Se pretende encontrar el término
exacto y cargarlo de intención.
Los autores se dirigen a la inteligencia, se presta especial atención al sentido de los
términos y a la combinación de sus significados.
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Los recursos expresivos más habituales son: antítesis, paralelismos, paradojas,
elipsis, paronomasias, equívocos y juegos de palabras.
Sus principales representantes son Quevedo y Gracián.
4.5.- La poesía barroca
El contraste, el retorcimiento y la artificiosidad dominan en todos los órdenes. Ya no existen formas ni vías prefijadas, el poeta se encuentra ante una realidad caótica y desarticulada, que exige un
esfuerzo de interpretación para comprenderla racionalmente.
a) Temas y motivos literarios
La poesía barroca se orienta en dos direcciones.
Hacia lo exterior, hacia el disfrute de los goces terrenales ("CARPE DIEM"), que
conducen al idilio amoroso, erótico, al placer, a las formas exuberantes; sus motivos
cubren un arco muy amplio, que va desde lo más sublime a lo más vulgar: la juventud,
la fuerza, el amor, el deseo, el lujo, el capricho, el juego, el vino, la embriaguez, el
carnaval, la fortuna, con una serie de símbolos recurrentes: el oro, las piedras
preciosas como rubíes y zafiros, los tonos suaves, nacarados, el fuego de la
pasión o el hielo de la indiferencia.
Hacia lo interior, denunciando la vanidad del mundo con formas doloridas, que se
centran en el paso del tiempo, la finitud de la vida y la certeza de la muerte; sus motivos
predilectos son la decadencia, el pecado, la vejez, la muerte, expresados mediante
símbolos como el reloj, las ruinas, las flores, el arte, el sueño, el teatro o el viaje
como itinerario del hombre hacia Dios o como exploración interior.
b) Formas y géneros
Se suelen distinguir hasta cuatro estilos distintos.
Una lírica culta basada en el endecasílabo, sonetos, o en su combinación con el
heptasílabo, liras y silvas, para tratar temas elevados (amorosos, mitológicos, morales o
filosóficos).
La poesía en verso castellano, octosílabo, redondillas, quintillas, décimas, muy
adecuadas para los juegos conceptistas.
El Romancero Nuevo, que incorpora temas moriscos, pastoriles, mitológicos, morales.
Canciones de tipo tradicional y popular, letrillas, villancicos y seguidillas, con temas
costumbristas, satíricos o religiosos.
c) Recursos expresivos
Se crea un lenguaje literario que se aparta del usual en todos los niveles.
Fónico: cultismos, sobre todo los esdrújulos por su sonoridad ("púrpura", "aéreo",
"émulo", "cándido").
Morfosintáctico: sintaxis latinizante y de gran complicación (hipérbaton, perífrasis,
encabalgamiento).
Léxico-semántico: vocabulario colorista y sensorial ("oro", "plata", "nácar", "cristal",
"lilio", "rosas"), neologismos, latinismos, helenismos, derivados sorprendentes
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("pretenmuela", no llega a pretendiente, "archipobre", "protomiseria"), metáforas
audaces, hipérboles, paradojas, antítesis "ayer naciste y morirás mañana").
1. Pragmático: citas de otras obras, alusiones mitológicas.
4.6.- Félix Lope de Vega y Carpio (1562-1635)
La vida y la obra de Lope de Vega están íntimamente
ligadas. Nace en Madrid en el seno de una familia modesta.
Se educa con los jesuitas y estudia en las universidades de
Alcalá y Salamanca. A los veintiún años participa en la
conquista de las Azores, y se alista luego en la Armada
Invencible. Vinculado a la Corte, sirve como secretario a varios
nobles, como el duque de Alba, aunque su principal ocupación
sea la literatura, particularmente el teatro. Su vida sentimental
será muy agitada. A los cincuenta años, sufre una fuerte crisis
por la muerte de su hijo predilecto, Carlos Félix. Entonces se
ordena sacerdote, pero el amor vuelve a tentarle. Sus últimos
Félix Lope de Vega y Carpio.
años están marcados por la enfermedad y las dificultades
Fuente: http://es.wikipedia.org
económicas.
Lope tiene fama de ser un poeta claro y moderno, que refleja en sus versos las cuatro pasiones que
marcaron su vida: la mujer, la literatura, la patria y Dios. Su obra se suele dividir en cuatro bloques:
Poesía épica: La dragontea, cuenta la historia del famoso corsario Francis Drake; El Isidro, sobre la vida del santo madrileño; La hermosura de Angélica, mezcla episodios históricos, legendarios y amorosos en las luchas con los musulmanes en España y Francia; La Jerusalén
conquistada, sobre la tercera cruzada de Ricardo Corazón de León; La corona trágica, trata de la prisión y muerte de María Estuardo; y La gatomaquia, un poema burlesco con celos, raptos y
luchas que cuenta los amores de tres gatos, Marramaquiz y Micifuz, que pretenden a
Zapaquilda.
Poemas didácticos sobre preceptiva literaria: El arte nuevo de hacer comedias.
Poesía popular: Integrada por romances, sobre todo de tipo pastoril y morisco, en los que
recuerda episodios sentimentales de su juventud con Elena Osorio. Al margen de ellos,
encontramos un Romancero espiritual, testimonio de su crisis.
Poesía lírica culta: Especialmente sonetos, más de tres mil, de inspiración petrarquista y
temática muy variada: amorosos, religiosos, mitológicos, burlescos… Destacan tres libros:
Rimas, Rimas sacras y Rimas humanas y divinas del licenciado Tomé de Burguillos.