revoluciones liberales burguesas

Vamos a profundizar en los hechos que provocaron el

surgimiento de una nueva forma de organizar el Estado, la

sociedad y la economía, y veremos lo costoso que fue su

triunfo, tras casi un siglo de oleadas revolucionarias por toda

Europa, guiadas por el liberalismo y el nacionalismo.

Pero no podemos entender la importancia de los cambios que

vamos a analizar si no tenemos claro cómo era el periodo que

se dejaba atrás, característico de los siglos XVII y XVIII, y que

se conoce como el Antiguo Régimen.

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Índice

1. CRISIS DEL ANTIGUO RÉGIMEN

5

1.1. El Antiguo Régimen

5

1.2. El fin del Antiguo Régimen

11

1.3. Glosario del antiguo régimen

12

1.4. Ejercicios de autocomprobación.

13

1.5. Soluciones a los ejercicios de autocomprobación.

14

1.6. Bibliografía recomendada

15

1.7. Enlaces externos recomendados

15

2. LAS REVOLUCIONES BURGUESAS

16

2.1. La independencia de los Estados Unidos

16

2.1.1. Causas de la independencia

16

2.1.2. El proceso de la guerra

17

2.1.3. El nuevo Estado

18

2.2. Ejercicios de autocomprobación.

19

2.3. Soluciones a los ejercicios de autocomprobación.

20

2.4. Glosario

21

2.5. La Revolución Francesa

21

2.5.1. Causas de la Revolución Francesa

22

2.5.2. Fases del proceso revolucionario

24

2.6. El periodo napoleónico

30

2.6.1 El consulado (1799-1804)

30

2.6.2 El Imperio (1804-1815)

31

3. LA REACCIÓN CONSERVADORA: LA RESTAURACIÓN

33

4. EL LIBERALISMO Y LAS REVOLUCIONES DE 1820, 1830 Y 1848

35

4.1. EL Liberalismo

35

4.2. Las revoluciones de 1820, 1830 y 1848

35

5. EL NACIONALISMO Y LAS UNIFICACIONES DE ITALIA Y ALEMANIA

37

5.1. El Nacionalismo

37

5.2. Las unificaciones de Italia y Alemania

37

pág. 3

5.3. Ejercicios de autocomprobación.

39

5.4. Soluciones a los ejercicios de autocomprobación.

41

5.5. Glosario

42

6. BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA

43

7. ENLACES EXTERNOS RECOMENDADOS

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1. Crisis del Antiguo Régimen

¿Cómo era la Europa del Antiguo Régimen y qué provocó su final?

1.1. El Antiguo Régimen

Podríamos definir el Antiguo Régimen como el conjunto de rasgos políticos, jurídicos, sociales

y económicos que caracterizaron a Europa y sus colonias durante los siglos XVII y XVIII. Este

fue el término que acuñaron los revolucionarios franceses para denominar el periodo anterior a

la revolución de 1789.

Imagen 1. El Antiguo Régimen. Fuente:

commons.wikimedia.org

El Antiguo Régimen se caracterizaba por una elevada natalidad y mortalidad; por crisis de

subsistencias y epidemias mortíferas; por el predominio de las actividades agrícolas; por la

lentitud de los transportes y el aislamiento de la vida local; por la diversidad jurídica y la

existencia de estamentos privilegiados; por la religiosidad y superstición; por las pretensiones

absolutistas de los monarcas que contrastaban con su falta de medios para modificar

efectivamente las instituciones y costumbres tradicionales. Veamos los principales rasgos del

Antiguo Régimen con más detenimiento.

La demografía : la principal característica de la población europea del Antiguo Régimen

fue un crecimiento tan débil que incluso se puede hablar de un estancamiento. La

evolución fue muy discontinua a lo largo del siglo XVII, ya que se vio afectada por las

guerras, crisis de subsistencia y epidemias. Además, fue muy desigual: frente al

escaso crecimiento en el Sur de Europa (España perdió población debido a la

expulsión de los moriscos y a la emigración hacia a América), los países del norte de

Europa incluso doblaron su población.

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Aparición de la monarquía absoluta. En el siglo XVII la mayoría de los monarcas

europeos intentaron reforzar su poder y caminar hacia la monarquía absoluta. Este

sistema se denomina así porque el rey concentra todos los poderes (legislativo,

ejecutivo y judicial) en sus manos. En el tema anterior puedes recordar sus rasgos

fundamentales.

Luis XIV de Francia, el ”rey sol”, se considera prototipo de monarca absoluto. Se le

atribuye la frase “El Estado soy yo”, que caracteriza bien esa concepción del poder: el

poder supremo legislativo, ejecutivo y judicial residían en el monarca. Basó su poder en

el nombramiento de intendentes de justicia, de policía y de finanzas; en el

fortalecimiento de la burocracia, del ejército y de la diplomacia; así como en el control

de la economía a través de sus ministros.

Imagen 2. Luis XIV de Francia. Fuente: WikimediaCommons

"Es solo en mi persona donde reside el poder soberano, cuyo carácter propio es el

espíritu de consejo, de justicia y de razón; es a mí a quien deben mis cortesanos

su existencia y su autoridad; la plenitud de su autoridad que el os no ejercen más

que en mi nombre reside siempre en mí y no puede volverse nunca en mi contra;

solo a mí me pertenece el poder legislativo sin dependencia y sin división; es por

mi autoridad que los oficiales de mi Corte proceden no a la formación, sino al

registro, a la publicación y a la ejecución de la ley; el orden público emana de mí,

y los derechos y los intereses de la Nación, de los que se suele hacer un cuerpo

separado del Monarca, están unidos necesariamente al mío y no descansan más

que en mis manos".

Discurso de Luis XV al Parlamento de París el 3 de marzo de 1766.

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La sociedad estamental. La sociedad se organizaba en grupos cerrados o estamentos

a los que solo se accedía por nacimiento. De este modo, no existía movilidad social

excepto excepciones (casos de ennoblecimiento por méritos, compra, etc.). Este

sistema, muy estable en el tiempo, tenía como característica fundamental la

desigualdad legal entre los miembros de los diferentes estamentos: la nobleza y el

clero, que gozaban de privilegios, como no pagar impuestos o contar con una justicia

particular, poseer casi todas las tierras y acaparar los principales cargos; y los no

privilegiados, la gran mayoría de la población.