2.5.2. Fases del proceso revolucionario

Los Estados Generales y la Asamblea Nacional

Los Estados Generales se reunieron en la primavera de 1789, en Versalles y el rey trató de

conseguir la aprobación de los nuevos impuestos. Pero los desacuerdos surgieron sobre la

forma de votación.

Tradicionalmente las votaciones se hacían por estamentos y cada uno emitía un voto. De esta

forma, los grupos privilegiados, nobleza y clero, siempre sacaban adelante sus propuestas.

Pero en esta ocasión la burguesía, representante del Tercer Estado, exigió que el voto fuese

por cabeza o persona y no por estamentos. Al ser rechazada esta petición los diputados del

Tercer Estado se reunieron en la sala del Juego de Pelota donde se constituyeron en

Asamblea Nacional (representantes de la nación), y juraron no disolverse hasta dar a Francia

una Constitución. La Asamblea Nacional pasó a llamarse Asamblea Constituyente.

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Imagen 10. Juramento del juego de pelota. Fuente: WikimediaCommons

La asamblea Constituyente (1789-1791)

El rey quiso disolver esta Asamblea, pero el pueblo de París, el 14 de julio de 1789, se

amotinó y asaltó la prisión real de La Bastilla, símbolo del absolutismo. Los disturbios se

extendieron a otras ciudades y al campo, provocando una oleada de asaltos, motines y

asesinatos: “el gran miedo”

La Asamblea Constituyente se propuso desmantelar el Antiguo Régimen. Para ello adoptó en

el mes de agosto dos medidas de enorme trascendencia:

Decreto de abolición del régimen feudal. Eliminó todos los privilegios feudales

(derechos señoriales y el diezmo), proclamando la igualdad de todos los ciudadanos.

 Aprobación de la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, en la

que se reconocen cuatro derechos fundamentales: la libertad individual, la igualdad

ante la ley, el derecho a la propiedad privada y la soberanía nacional.

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Practica:

Práctica nº 5

Lee el texto y compáralo con el régimen político e institucional

absolutista del Antiguo Régimen. Advierte las diferencias.

"Los representantes del pueblo francés, constituidos en Asamblea

Nacional, (…) han resuelto exponer, en una declaración solemne,

los derechos naturales, inalienables y sagrados del hombre (...).

Artículo 1. Los hombres nacen y permanecen libres e iguales en

derechos, las distinciones sociales no pueden fundarse más que

sobre la utilidad común.

Artículo 2. El objeto de toda asociación política es la conservación

de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre. Estos

derechos son la libertad, la propiedad, la seguridad y la resistencia

a la opresión.

Artículo 3. El principio de toda soberanía reside esencialmente en la

Nación. Ningún cuerpo ni individuo puede ejercer autoridad que no

emane expresamente de el a."

“ Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano. Agosto de 1789”.

El texto definitivo de la Constitución se aprobó en septiembre de 1791. En ese momento

Francia se conv irtió oficialmente en una monarquía constitucional y parlamentaria, co n lo

que se ponía fin

al absolutismo y se abría paso el sistema político liberal. La constituc

ión

establecía:

la separación de poderes: El rey tendría el poder ejecutivo (dirigiría el gobierno) pero

limitado por la asamblea, la Asamblea Nacional tendría el poder legislativo (elaboraría

las leyes), y los tribunales de justicia tendrían el poder judicial.

La soberanía nacional: el poder residía en la nación que elegiría mediante sufragio a

los diputados de la asamblea. Pero la elección sería por sufragio censitario, es decir,

que solo podrían votar y presentarse a las elecciones los ciudadanos (hombres) que

dispusieran de unos determinados niveles de renta o riqueza.

Reconocía los derechos y libertades de los ciudadanos.

También en esta fase se creó un nuevo ejército (Guardia Nacional) y se expropiaron los bienes

de la Iglesia (desamortización), con el fin de solucionar los problemas financieros del Estado.

Con esta Constitución se benefició la burguesía fundamentalmente, pero provocó la

insatisfacción de las masas populares. Tampoco el rey y los privilegiados aceptaron estos

cambios al pretender volver al absolutismo. De ahí que emigrasen y comenzasen a conspirar

desde el exterior. La Asamblea Nacional dejaba la revolución en manos de los sectores

moderados.

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