cuencias económicas de la Revolución Industrial
¿Mantenemos muchos de los rasgos económicos de entonces?
La industrialización siguió ritmos y pautas distintas en los distintos países, pero provocó unas
consecuencias que han afectado a todo el mundo en general.
Ya hemos hablado del enorme aumento de la producción, del incremento de la población,
del
paso de una sociedad agrícola a una industrial, y de la necesidad de concentrar capitales y
empresas. Centrémonos ahora en la doctrina económica que sustentó tal crecimiento: el
liberalismo económico.
3.1. El Liberalismo económico
Es una teoría económica que se basa en la libertad de actuación en todos los sectores de la
economía. La frase que resume esta doctrina es “Laissez-faire, laissez passer” (dejar hacer,
dejar pasar).
El más conocido y primer teórico del liberalismo fue Adam Smith, quien expuso su doctrina en la obra “Ensayo sobre el origen de la riqueza de las naciones” (1776). En el a defendía:
El trabajo como fuente para generar riqueza.
La búsqueda del enriquecimiento personal que favorece y provoca la prosperidad de
la sociedad y de la nación.
La ley de la oferta y la demanda regula el mercado y marca los precios: a mayor
demanda, mayor precio; a mayor oferta, menor precio. Esta ley se aplicaba también a
los salarios: serán más bajos cuanto más abundante sea la oferta de mano de obra.
La iniciativa privada tiene que estar libre de la intervención del Estado.
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Los gobiernos no deben intervenir en los procesos de producción e intercambio de
bienes. En todo caso, el Estado debe facilitar el libre mercado eliminando cualquier
obstáculo (aduanas, impuestos, …). De ese modo se estimula la competencia entre
unos y otros y ello repercute en beneficio de todos.
La empresa privada ha de funcionar sin obstáculos y tener la máxima iniciativa
individual.
La doctrina del librecambio de Adam Smith estaba, por tanto, en franca oposición al
mercantilismo todavía imperante en el mundo en que vivió.
Si quieres ampliar tus conocimientos sobre la doctrina del liberalismo económico y
sobre Adam Smith puedes hacerlo en el siguiente enlace:
http://apuntesdehistoriauniversal.blogspot.com.es
El liberalismo económico se convirtió en una de las doctrinas fundamentales de la burguesía
revolucionaria de los siglos XVIII y XIX. Defendían tanto la libertad de los individuos como la
libertad de las empresas, contrarias a cualquier tipo de obstáculo para su crecimiento. La
propiedad privada y el beneficio individual eran dos de sus pilares.
3.2. Las repercusiones del desarrollo capitalista
El desarrollo de la industrialización y de la producción en esta segunda R. Industrial, y el
afianzamiento del liberalismo favorecieron el crecimiento del capitalismo industrial y
financiero, al exigir las empresas crecientes cantidades de capital para financiarse.
El número de sociedades creció notablemente y la necesidad de invertir cada vez más
capitales para satisfacer el crecimiento industrial favoreció el surgimiento del capitalismo
financiero. Éste se caracteriza por el incremento de la actividad de las bolsas y el aumento y
protagonismo de los bancos. Los bancos emplean los depósitos de sus clientes en conceder
créditos a las empresas y comprar acciones de las industrias.
Otra consecuencia de este desarrollo es que los mercados se internacionalizan; los países
industrializados necesitan materias primas para elaborar sus productos, y nuevos mercados
donde venderlos. Este hecho favorecerá el colonialismo al embarcarse las grandes potencias
a la conquista y dominio de amplios territorios de África y Asia. Se consigue así que las
relaciones comerciales se universalicen y que la economía adquiera cada vez más un carácter
global. ¿Te suena la globalización económica?, pues no parece un fenómeno tan “moderno”.
Sin embargo, estas relaciones de producción e intercambio se sustentaron en la desigualdad
entre las potencias industrializadas (que controlan la tecnología y producen las manufacturas)
y las áreas no industrializadas (que les proveen de materias primas y mano de obra barata).
Este rasgo fue clave en el fenómeno del Imperialismo y en los conflictos que se gestaron a
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finales del XIX y en los primeros años del siglo XX y que desembocarán en la I Guerra
Mundial.
4. Consecuencias sociales de la Revolución Industrial
¿El desarrollo consiguió la igualdad para todos?
A lo largo del siglo XVIII se van a introducir una serie de cambios sociales que perfilan la nueva
y moderna sociedad de clases.
La sociedad agraria del Antiguo Régimen va decayendo como consecuencia del avance del
liberalismo político y del crecimiento económico, para dar paso a la nueva sociedad de clases
caracterizada por:
Desaparición de los estamentos. La sociedad ya no va a estar estructurada en
grupos sociales cerrados a los que se pertenece por nacimiento, y que son desiguales
ante la ley ( privilegiados y no privilegiados). Ahora será el mérito, el trabajo y la
riqueza lo que sitúe a una persona en el nivel social correspondiente. Es pues una
sociedad más dinámica y abierta.
Todos los ciudadanos serán iguales ante la ley aunque tengan distinto nivel
económico.
La antigua aristocracia o nobleza perdió sus privilegios pero mantuvo puestos
prestigiosos y un modelo de vida que la burguesía trató de imitar.
Incremento demográfico de las clases medias, y desarrollo de una burguesía
enriquecida, con conciencia de clase y con un modo propio de vida.
Descenso de la población rural y aumento de la urbana, dedicada al sector industrial y
al terciario. En las ciudades industriales aparecerán los barrios obreros o los suburbios.
Emigración de la población agraria que se convertirá en el nuevo proletario
industrial, que toma conciencia de clase (clase obrera) y comienza a movilizarse.
La burguesía y el proletariado se van a convertir en los dos grupos protagonistas de la
sociedad de clases con grandes diferencias entre ellos. La burguesía dispondrá de los medios
de producción, y el proletariado venderá su trabajo a cambio de un salario.
4.1. El auge de la burguesía
En esta nueva sociedad la burguesía es un grupo ascendente que se convertirá en la clase
social dominante en el ámbito político, social y económico. Valoraba el trabajo, el mérito
personal, el ahorro, la familia, y defendía la propiedad privada y la riqueza que de ello se
derivaba. Vivían en las ciudades pero no era un grupo homogéneo sino muy diverso:
La alta burguesía incluía rentistas, grandes industriales y comerciantes,
banqueros…que imitaron el modo de vida aristocrático e incluso emparentaron algunos
con la nobleza.
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La mediana burguesía la componían los funcionarios estatales, intelectuales y los
profesionales liberales (abogados, médicos, ingenieros, etc.). También se incluían los
medianos artesanos y comerciantes.
La baja burguesía: un grupo heterogéneo formado por artesanos que trabajaban en
talleres (modistas, herreros, carpinteros, etc.), pequeños comerciantes y propietarios
rurales, etc. Su posición económica y su nivel de instrucción eran superiores a los de
las clases bajas e inferiores a los de los burgueses.
Imagen 7. Baja burguesía.
Imagen 6. Alta burguesía.
Fuente: WikimediaCommons
La clase burguesa trata de marcar sus diferencias y distancias con el proletariado dentro de
la ciudad (barrios residenciales nuevos), en la vivienda, el ocio (clubs, casinos, salones), el
vestido, la educación y en otros hábitos sociales. Era la nueva clase dominante en la que
se integra la antigua nobleza (que invertirá ahora sus capitales en la nueva industria), con
la que incluso emparentó a través de enlaces matrimoniales.