Reflexiona sobre las condiciones de vida y de salubridad en las que vivía buena parte del
proletariado a partir de la descripción que hace F. Engels de un barrio obrero de Manchester
en 1845. ¿Cómo eran?, ¿cómo podrían salir de esa situación?
“Aquí uno se encuentra de verdad en un distrito que ha quedado abandonado por completo a
las clases trabajadoras, porque ni siquiera los tenderos y taberneros de la calle principal se
esfuerzan en dar una apariencia de limpieza a sus establecimientos. Pero por deplorable que
sea la condición de la calle principal, no es en absoluto tan mala como la de los callejones y
patios que se encuentran tras ella, a los que se accede por callejones tan estrechos que dos
personas no pueden cruzarse. Nadie que no haya estado en estos patios y callejones puede
imaginarse la extraordinaria manera en que se han acumulado las casas en desordenada
confusión. En ellos uno se encuentra con tal suciedad y repugnante inmundicia como no puede
encontrarse en otro lugar. Los peores patios son los que dan al río, donde se encuentran sin
duda las más horribles viviendas que uno haya visto”.