4.3. El Movimiento obrero

Las precarias condiciones en que se desarrollaba la vida de la clase trabajadora, extendió la

percepción de que el capitalismo consagraba unas injustas desigualdades que había que

eliminar.

El movimiento obrero surgió de esas condiciones, pero alcanzó mayor o menor fuerza en

función del grado de desarrollo industrial de los países.

Los primeros movimientos de masas de carácter moderno se originaron en Inglaterra y

cristalizaron en episodios como:

 La destrucción de máquinas: Ludismo

El cartismo: movimiento propio de la primera etapa del movimiento obrero. Pero, a

diferencia del ludismo, tuvo una índole esencialmente política. Reivindicaba el sufragio

universal masculino y la participación de los obreros en el Parlamento inglés. Con el

cartismo las masas obreras toman contacto con la acción política, y aunque el

cartismo fracasó, constituyó una importante experiencia para la clase obrera en su

intento de mejorar las condiciones de vida.

Las Trade Unions, primeras asociaciones de carácter sindical. A partir de 1.824 las

leyes británicas autorizan el asociacionismo obrero que darán origen a lo que podemos

considerar los primeros sindicatos de obreros, las llamadas Trade Unions en las que,

en principio se unían los trabajadores con un mismo oficio de una localidad.

Posteriormente esas asociaciones se unirán entre sí y se valdrán de la huelga, la

negociación colectiva pacífica y, cuando lo permitan, la participación en política, para

mejorar las condiciones de vida de los trabajadores.

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4.4. Las ideologías obreras: Marxismo y anarquismo

En la década 1860 los líderes obreros de los países europeos son conscientes de que los

trabajadores, al margen de su nacionalidad, sufrían los mismos problemas; por ello, se

plantearon la necesidad de asociarse para dar más fuerza a sus reivindicaciones y a su lucha.

Marx en su Manifiesto lanzó la famosa proclama “¡proletarios del mundo, uníos!”.

De este modo surgió la Primera Internacional obrera o Asociación Internacional de

Trabajadores (A.I.T.). Se fundó en Londres en 1864 y la integraron sindicatos de diversos

países junto a socialistas y anarquistas. Pero pronto fracasó por la dura represión que

ejercieron los gobiernos sobre las huelgas y manifestaciones, pero sobre todo, por las disputas

internas entre los marxistas y los anarquistas. Los marxistas eran partidarios de la formación de

partidos obreros y de su intervención en la vida política (elecciones, ascenso al poder); los

anarquistas, en cambio, eran partidarios de la huelga revolucionaria para acabar con el Estado

y de la formación de asambleas populares.

Las disputas entre ellos no cejaron y acabaron con la expulsión de los anarquistas de la AIT, y

con la disolución de la Internacional en 1876.

Una II Internacional se fundó en París en 1889, reivindicando primordialmente la jornada

laboral de 8 horas, y fijó el 1 de Mayo como día internacional de protesta. Pero también

desapareció pronto por los continuos enfrentamientos entre marxistas y anarquistas, y por la

tensión política en Europa que desembocó en la I Guerra Mundial.

Como símbolos de la Internacional han quedado la celebración del 1 de Mayo (día del trabajo)

y el himno de la Internacional escrito por el francés Eugène Pottier, en 1871.

El comienzo del himno dice:

¡Arriba, parias de la Tierra!

¡En pie, famélica legión!

Atruena la razón en marcha:

es el fin de la opresión.

Del pasado hay que hacer añicos.

¡Legión esclava en pie a vencer!

El mundo va a cambiar de base.

Los nada de hoy todo han de ser.

Agrupémonos todos,

en la lucha final.

El género humano

es la internacional. (Bis)

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Imagen 12 “El cuarto Estado”, obra de Giuseppe Pellizza Da Volpedo (1901)

En ella el autor refleja con realismo la problemática social de su tiempo

Fuente: WikimediaCommons

Si quieres conocer cómo surgió el movimiento obrero en España, en este enlace de la página

webb de Artehistoria lo puedes ver: http://www.youtube.com/watch?v=2sNLyj00Yqs

Pese a los aparentes fracasos de estas organizaciones lo cierto es que la presión del

proletariado y de los sindicatos obreros logró que, a partir de 1875, los gobiernos introdujesen

una legislación laboral y social para acabar con los abusos de los empresarios. Estas leyes

se centraron en tres temas:

 El trabajo de las mujeres y los niños. Se prohibió el trabajo infantil y se concedieron los

primeros permisos de maternidad.

 Los accidentes de trabajo: se obligará a los empresarios a pagar a los obreros que

sufrieran un accidente laboral. El seguro de enfermedad se introdujo en Alemania en

1883.

 La reducción de la jornada de trabajo de 10 a 8 horas (en Inglaterra se consigue en

1919).

Aún así, la lucha por la consecución de derechos laborales no se dio en todos los países por

igual ni al mismo tiempo.

Mención especial merece el movimiento sufragista centrado en la conquista del voto para las

mujeres. Este movimiento alcanzó mayor protagonismo en los países anglosajones en la

segunda mitad del siglo XIX. Pese a que muchas mujeres sufragistas fueron criticadas y

ridiculizadas poco a poco consiguieron su objetivo.

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