Hemos visto que la llegada de Mijail Gorbachov al poder en la URSS supuso un giro
muy importante en las relaciones internacionales.
Como comprenderás el líder soviético no ha sido el único responsable del cambio. Hay,
por supuesto, otros factores que han hecho posible el surgimiento de un nuevo orden
internacional. Indudablemente, la caída del comunismo y la desaparición de la URSS han
contribuido a configurar un nuevo panorama político tanto en Europa como en el mundo.
4.2.1. Introducción al Nuevo Orden Internacional
Los cambios acontecidos en Europa han hecho variar sustancialmente la correlación de
fuerzas existentes después de la Segunda Guerra Mundial. En el viejo continente se respiraba
un nuevo clima político. El muro de Berlín –símbolo del antiguo sistema de bloques dominante
durante la Guerra Fría- fue derribado en noviembre de 1989. Su caída se ha convertido
también en representación del nuevo orden internacional.
Ya no podemos hablar de la Europa separada por el telón de acero, sino más bien de la “casa
común europea del Atlántico a los Urales” en palabras de Gorbachov. Ello ha supuesto el
fin de la bipolaridad, concepto que ya analizamos en el punto 1 de la unidad.
Como consecuencia de la caída del comunismo ha desaparecido el Pacto de Varsovia .Cabe la
posibilidad de que la OTAN, su antiguo rival, se extienda a los países de la Europa del Este. Se
han producido importantes modificaciones fronterizas y han aparecido nuevos países (como
puedes comprobar si comparas el mapa de la Europa actual con el de la Europa de 1945 que
encontrarás en la práctica 1 de esta unidad).
La Unión Europea se ha consolidado como una gran potencia, no sólo económica sino
también política. Por otro lado, desaparecida la URSS, ya sólo quedaba una superpotencia,
los Estados Unidos. Esta nación tiene perfectamente asumido su papel de líder mundial y lo
manifiesta de forma ostensible mediante su presencia cada vez más importante en aquellos
conflictos que se han ido presentando. Muy pocos discuten la supremacía norteamericana a la
hora de influir o decidir en las relaciones internacionales.
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Lee con atención lo que escribía el ex presidente de los Estados Unidos Richard M. Nixon en el
libro 1999Victoria sin guerra:
“Somos el país más rico y fuerte del planeta. Podemos proyectar nuestro poderío militar a
todas las partes del mundo y podemos influir en todos los asuntos políticos importantes de
nuestros tiempos. Nuestra cultura, nuestros ideales y nuestro sistema económico y político
tienen una fuerza de atracción mayor que nunca antes…”
Los ejemplos de la Guerra del Golfo, el conflicto árabe-israelí o el yugoslavo, que veremos en
páginas siguientes, lo demuestran claramente.
Las Naciones Unidas están desempeñando una importante tarea a favor de la paz y del
respeto a los derechos humanos, aunque en este terreno queda mucho por hacer.
4.2.2. Permanencia de conflictos a finales del siglo XX
Desde el final de la Guerra Fría, los enfrentamientos entre estados han sido sustituidos por
guerras civiles. La mayoría de los grandes enfrentamientos armados de los tiempos
actuales tienen lugar en África, Asia y Oriente Próximo.
Las causas son muy variadas: económicas, políticas, tribales, religiosas, etc…
El nuevo orden internacional, como has podido comprobar en el capítulo anterior, es más que
nada un conjunto de buenos deseos. Los conflictos armados siguen siendo numerosos.
En relación con la década de los años ochenta y primeros noventa, se podría establecer la
siguiente clasificación:
Mantenimiento del viejo orden colonial y del prestigio nacional (Guerra de las Malvinas);
Choques entre grupos armados del Tercer Mundo por cuestiones de rivalidad étnica
(Liberia, Angola, Somalia, Ruanda, Chad, etcétera)
Guerras de carácter político, económico y religioso (Irán-Irak, guerra del Golfo,
Camboya…)
Conflictos de carácter nacionalista y guerras derivadas de la desmembración de la
antigua Unión Soviética (Afganistán, Georgia, Chechenia, la antigua Yugoslavia…)
4.2.2.1. Las guerras de África
Las guerras en África, con un fuerte comportamiento tribal y étnico, han generado grandes
matanzas que han afectado a todo el conjunto de la población. La intervención internacional
que ha encontrado muchas dificultades para contener los conflictos y más para resolverlos.
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4.2.2.2. Los conflictos del Próximo Oriente
El Próximo Oriente es uno de los puntos más conflictivos del planeta.
Entre los diferentes problemas existentes en esta zona, analizaremos solamente y con
brevedad dos de ellos:
El problema judío-palestino:
Arranca en 1948. Una resolución de la Asamblea de la ONU, creó en territorio palestino el
Estado de Israel. Muchos palestinos fueron expulsados de sus tierras e instalados en los
países vecinos.
El mundo árabe no aceptó la existencia de la nación judía. Como consecuencia se han
originado, desde entonces, varias guerras entre árabes y judíos que han supuesto la conquista
de nuevas tierras por los israelíes.
Por su parte, los palestinos se organizaron mediante la creación de la OLP (Organización para
la Liberación de Palestina) dirigida por Yasser Arafat, con la finalidad de expulsar a los judíos
de los territorios ocupados e instaurar en la zona el Estado Palestino.
En noviembre de 1988, apoyándose en una resolución de la Asamblea General de la ONU, los
palestinos decidieron la creación de un Estado propio.
Al mismo tiempo, la población palestina, sobre todo los jóvenes, inició una insurrección contra
sus ocupantes con el fin de que la declarada independencia se convirtiera en una realidad. Es
la llamada “intifada”, también conocida como “guerra de las piedras”.
Los planes de paz atravesaron y sigue atravesando por graves dificultades:
por un lado, la oposición de los
colonos judíos establecidos en los
territorios
ocupados
(Gaza,
Cisjordania, Altos del Golán, etc.) y de
los
sectores
más
ortodoxos
y
reaccionarios de la sociedad israelí.
por otro, el rechazo de los palestinos
más radicales, organizados en el
grupo terrorista Hamás, que realizó
atentados suicidas contra objetivos
militares y civiles.
Imagen 21. Próximo Oriente.
Fuente: http://es.wikipedia.org
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El detonante de la guerra del Golfo fue la invasión de Kuwait, país de importante producción
petrolífera, en agosto de 1990, por el ejército de Irak con la intención de anexionarlo.
Inmediatamente se produjo una reacción de la comunidad internacional a favor de la
independencia kuwaití y en contra del invasor iraquí.
Tras varios intentos frustrados para solucionar la crisis, el Consejo de Seguridad de la ONU
autorizó la intervención armada de una fuerza multinacional encabezada por Estados Unidos,
que efectuó el mayor despliegue militar después de la Segunda Guerra Mundial. El 17 de enero
de 1991 comenzó la denominada Guerra del Golfo. El 28 de febrero se llegó al alto el fuego.
Sadam Husein tuvo que aceptar las duras condiciones impuestas por la ONU. El embargo
comercial ocasionó graves perjuicios y penalidades a la población iraquí.
Imagen 22. Mapa del Golfo Pérsico. Fuente: http://es.wikipedia.org
4.2.2.3. El conflicto de Yugoslavia
La zona de los Balcanes ha sido muy conflictiva a lo largo de este siglo, (como has podido
comprobar en unidades anteriores). Yugoslavia se constituyó como Estado al final de la
Segunda Guerra Mundial y permaneció como una nación unida durante el largo mandato del
mariscal Tito.
En el mapa (imagen 23) puedes ver que este país estaba formado por diversas Repúblicas en
las que se mezclaban distintos grupos étnicos con sus particularidades lingüísticas,
culturales e incluso religiosas. Cuando desapareció la cohesión nacional basada en la
autoridad ejercida por el mariscal Tito, comenzaron a manifestarse los distintos nacionalismos y
las rivalidades étnicas y religiosas que condujeron a una guerra que culminó con su
desintegración.
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Proclamaron su independencia Eslovenia y Croacia (junio 1991), Macedonia (septiembre) y
Bosnia-Herzegovina (marzo 1992). Surgieron enfrentamientos entre las Repúblicas
independentistas (Eslovenia y Croacia, de población predominantemente católica) con Serbia y
Montenegro, de religión ortodoxa, y partidarias de mantener la unidad.
El problema más grave se planteó en Bosnia-Herzegovina, donde convivían musulmanes,
católicos y ortodoxos.
La oposición de los serbios de Bosnia a la independencia de esta República, apoyados por
Serbia y Montenegro, defensores de mantener la unidad nacional, desencadenó una cruel
guerra civil. Esta guerra se caracterizó por una gran dureza, planteándose una auténtica
limpieza étnica de croatas y sobre todo musulmanes. Sarajevo y otras ciudades fueron
cercadas y bombardeadas de forma indiscriminada.
La actuación de la comunidad internacional ha estado sometida a grandes críticas. Muchos
piensan que no hizo se hizo lo suficiente para solucionar el conflicto. Sólo cuando la opinión
pública contempló horrorizada la magnitud de la tragedia, la ONU envió sus “cascos azules”
para realizar tareas humanitarias y posteriormente encargó a la OTAN que actuara como
fuerza disuasoria frente a los serbios. Ello contribuyó a mejorar las condiciones de los
habitantes de las ciudades asediadas.
Un último paso fue la búsqueda de una solución para acabar con la guerra. No dejó de ser una
paradoja que el protagonismo fundamental correspondiera a los Estados Unidos, cuando era
un problema que afectaba mucho más directamente a la Unión Europea.
Como solución se propuso la creación en Bosnia-Herzegovina de una República federal,
dividiendo su territorio en tres Estados: uno serbio, otro croata y otro musulmán. Las
negociaciones fueron largas y complicadas, pero se llegó a un principio de acuerdo, que, al
menos, consiguió parar la guerra.
Imagen 23. Mapa: Disolución de Yugoslavia. Fuente: http://es.wikipedia.org
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