¿Te sientes protagonista?
El mundo actual se caracteriza por su tremenda complejidad.
Distinguiremos aspectos fundamentales como la hegemonía de los Estados Unidos, con
el surgimiento de otras potencias, y el fenómeno de la globalización en sus diferentes
vertientes.
De todo ello tú participas de alguna forma como protagonista, ya que hablamos de
circunstancias históricas que afectan directamente a tu vida personal y familiar.
5.1. Hegemonía de los Estados Unidos. Surgimiento de otras potencias
5.1.1. Hegemonía de los Estados Unidos
Como ya sabemos con la desintegración del bloque comunista (1989) y el fin de la URSS
(1991), Estados Unidos pasó a ser, durante los años noventa, la potencia hegemónica
indiscutible a nivel mundial.
Fíjate, como simple ejemplo, en lo siguiente: En 1990, cuando Iraq invadió Kuwait, los EEUU
intervinieron para controlar esta zona de alto valor estratégico por sus reservas de petróleo. La
URSS admitió esta intervención sin emitir protesta alguna. Este hecho marca el inicio de la
nueva consideración internacional de EE UU.
Su dominio internacional se basa en tres aspectos: su poderío económico, las multinacionales
estadounidenses controlan la mayor parte del comercio de materias primas y productos, el
dólar es la divisa de referencia; su poder militar, manteniendo un ejército numeroso y un
impresionante arsenal nuclear y espacial. El ejército estadounidense, con el final de la guerra
fría, se configura como el único capaz de intervenir en todos los asuntos mundiales; y en tercer
lugar, su dominio cultural.
El fin de la Guerra Fría supuso cambios muy importantes en la naturaleza y características de
los conflictos armados, no tanto en la dimensión territorial como en la utilización de las nuevas
tecnologías, que permiten una intensidad y magnitud hasta ahora desconocidas.
La administración de Bill Clinton consideraba que la mejor manera de preservar la hegemonía
era la globalización del “modelo americano”, ya muy presente en casi todo el mundo a
través de sus “valores culturales” (música, moda, deportes, cine, series de televisión,
restaurantes de comida rápida…), sociales (un “estilo de vida” americano), políticos (libertades,
democracia, derechos civiles, derechos humanos) y, sobre todo, con la exportación de las
nuevas tecnologías de la comunicación (desde las grandes plataformas y agencias de
información globales a las principales empresas y servidores informáticos)
Ello permitió mediar en conflictos de difícil resolución: Somalia, Balcanes, conflicto palestino-
israelí…
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5.1.2. Obstáculos a la hegemonía de los Estados Unidos
Sin embargo, esta hegemonía se ha encontrado con una serie de problemas y obstáculos.
El yihadismo (o terrorismo islamista) asestó un duro golpe a EE UU con los atentados
terroristas del 11 de septiembre de 2001 (11-S) contra las Torres Gemelas de Nueva York y
contra el edificio del Pentágono en Washington, es decir, contra las sedes de los poderes
económico y militar de EE UU, con un balance de casi 3.000 muertos. Los autores fueron
miembros de la organización fundamentalista islámica Al-Qaeda, liderada por Osama Bin
Laden, a quien EE UU había apoyado años antes para enfrentarse a la URSS en Afganistán.
El denominado 11-S provocó en la sociedad estadounidense una sensación de gran
inseguridad y vulnerabilidad, al padecer por primera vez en su historia y en su territorio un
atentado perpetrado por organizaciones terroristas. Esto llevó a un giro radical en la política
exterior estadounidense, con la pretensión de preservar su hegemonía desde posiciones
unilateralistas y con el planteamiento del denominado Hardpower (Poder duro), concepto
referido al poder nacional radicado en los medios militares y económicos.
Imagen 24. Fuerzas armadas norteamericanas .
La respuesta norteamericana supuso las invasiones militares de Afganistán (2001) e Irak
(2003), justificadas tras los atentados del 11-S y, tras las cuales se intuyen fuertes intereses
económicos (gas, petróleo) y objetivos geoestratégicos.
La invasión de Afganistán contó con la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU
para establecer un régimen democrático, y con el apoyo militar de otros países. El régimen
talibán fue derrocado, pero se desarrolló una guerra de guerrillas en la que los talibanes
aparecieron como una fuerza difícil de derrotar.
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Iraq fue acusado de tener armas de destrucción masiva y de formar grupos terroristas, por
lo que, sin aprobación de todos los miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, con la
ayuda militar del Reino Unido y de otros países, los EEUU lo invadieron en marzo de 2003,
derrocaron el régimen de Sadam Husein, intentando establecer un régimen democrático
acordado entre las etnias y confesiones religiosas del país, iniciándose un proceso lleno de
obstáculos y dificultades.