3.4. Glosario

Cacique: Persona que en un pueblo o comarca ejercía excesiva influencia en asuntos políticos.

Generalmente, el cacique daba trabajo a los jornaleros y campesinos, a cambio de exigirles

que votaran a quien él le indicaba.

Concordato: Acuerdo entre la Iglesia católica (Santa Sede) y un Estado para regular las

relaciones entre ellos en materias de mutuo interés.

Desamortización: Desamortizar significa “rescatar de las manos muertas”, es decir, expropiar

un bien a alguien que no los explota económicamente, para ponerlo en manos de quien sí lo

haga. Los procesos de desamortización se desarrollaron durante el siglo XIX y consistieron en

la expropiación de tierras pertenecientes a la aristocracia, la Iglesia y los municipios con vistas

a su posterior subasta. Las primeras desamortizaciones se iniciaron en 1798 y se

intensificaron con las Cortes de Cádiz y el Trienio Liberal, sin embargo fue durante el reinado

de Isabel II, y concretamente entre 1836 y 1855 cuando las leyes desamortizadoras adquirieron

mayor trascendencia.

Deuda Pública: Deuda que un Estado tiene reconocida. En la España del primer tercio del

siglo XIX, la deuda pública era altísima por el desequilibrio existente entre los ingresos y los

gastos (sobre todo bélicos), en especial tras la pérdida del imperio americano y por la

pervivencia de un sistema fiscal en el que dominaban los impuestos indirectos.

Gloriosa, La: Nombre que se le dio a la revolución que en 1868 llevó al destronamiento de

Isabel II y al momentáneo desplazamiento de la dinastía Borbón del trono español. Esta

revolución es el inicio del llamado Sexenio Democrático, dentro del cual se engloba la

monarquía de Amadeo de Saboya y la Primera República.

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Insurrección cantonal: Sublevación protagonizada en 1873 y 1874 por los cantones (o

unidades administrativas similares a los municipios) que reivindicaban una mayor autonomía

(Murcia, Valencia, Málaga, Cádiz, etc.)

Milicia Nacional: Fuerza cívico militar, creada en 1812 para la defensa del orden

constitucional. Por ello se convirtió desde entonces en una pieza básica del régimen liberal, en

el que la defensa de las libertades recaía por igual en todos los ciudadanos, no en un ejército

nobiliario.

Monarquía constitucional y hereditaria: La monarquía es una forma de gobierno en la que el

rey ejerce la jefatura del Estado. Monarquía constitucional, el poder del rey quedaba

establecido y limitado por una Constitución. Pero también era importante resaltar que era

hereditaria, en contraposición a la elección de Amadeo de Sabaya como soberano por las

Cortes españolas en 1870, y su carácter representativo: la monarquía estaba ligada a la

existencia de un gobierno y de un parlamento que representaban a la nación.

Pacto de El Pardo: Acuerdo al que llegan Cánovas y Sagasta para dar estabilidad al régimen,

que estaba en peligro tras la prematura muerte del rey Alfonso XII, iniciándose la regencia de la

reina viuda María Cristina. Por este pacto Cánovas entregará el gobierno a Sagasta durante un

período de cinco años.

Pacto de Ostende (1866). Acuerdo alcanzado en esta ciudad belga por demócratas

progresistas y republicanos, a los que más tarde se sumaría la Unión Liberal, para acordar el

destronamiento de los Borbones en España, la convocatoria de elecciones mediante sufragio

universal para elegir Cortes Constituyentes y la formación de un gobierno provisional.

Pragmática Sanción: Para asegurar la herencia del trono en sus descendientes, Fernando VII

publicó la Pragmática Sanción que dejaba sin valor la Ley Sálica y restablecía la sucesión de la

Corona conforme a las Partidas, que prevalecía la descendencia directa frente a la colateral sin

tener en cuenta el sexo del descendiente.

Regente: Persona que gobierna un Estado en nombre del soberano cuando éste ha subido al

trono pero todavía es un niño/niña o se encuentra incapacitado por cualquier motivo.

Regeneracionismo: Corriente política e intelectual española surgida tras la derrota de 1808

que asume el estado lamentable en que se encuentra el país que lleva a muchos a tratar de

reformar (regenerar) el sistema y el país en general.

Restauración: Se habla de esta situación cuando se vuelve a subir al trono a una dinastía

anteriormente destronada. En el caso de la Historia contemporánea de España, se refiere al

período de tiempo iniciado con la proclamación de Alfonso XII como rey de España, que

continúa con la regencia de María Cristina de Habsburgo y el reinado de Alfonso XIII.

Sexenio democrático (1868-1874): Nombre que recibe el período histórico que se inicia con el

destronamiento de Isabel II y acaba con la proclamación de Alfonso XII como rey de España.

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Se caracteriza por ser una época muy convulsa, dominada por las tendencias políticas más

extremistas. En seis años se conocieron 15 gobiernos distintos, dos regencias, un rey una

república

Sistema bicameral: Cuando el poder legislativo descansa en dos Cámaras: Congreso y

Senado. El Senado se encarga de realizar la lectura final de las leyes.

Tratado de París: Firma de la paz entre España y Estados Unidos al finalizar la guerra de

1898. Como consecuencia de dicho tratado España perdió su soberanía sobre Cuba, Puerto

Rico y Filipinas, recibiendo una pequeña compensación económica por parte de Estados

Unidos.

4. Historia de Castilla y León durante el siglo XIX

¿Conoces nuestra historia?

Aparte de las guerras y las conmociones políticas –estudiadas anteriormente a nivel

nacional y ahora aplicadas a nuestra Comunidad-, el siglo XIX fue testigo de importantes

novedades sociales, económicas y políticas. Entre los rasgos más distintivos en

nuestras tierras estarían la debilidad del liberalismo y la fortaleza del caciquismo.

4.1. Comienzos del siglo XIX. Guerra de la Independencia y reinado de Fernando VII

Castilla y León, que contaba a comienzos del siglo XIX con una población aproximada de

1.800.000 habitantes (17% del total de la nación), atravesaba una circunstancias complicadas:

el agotamiento de sus sectores productivos y la expansión de epidemias que provocaron crisis

de subsistencia.

La Guerra de la Independencia provocó una catástrofe socio-económica. Las tierras

castellanas y leonesas se convirtieron en zona vital para el ejército francés al ser paso obligado

en las líneas de comunicación que unían la frontera con Madrid, Portugal y el noroeste de

España. Por eso, desde el primer momento, los franceses intentaron controlar estas tierras

Desde Burgos, las tropas francesas se dirigieron hacia Valladolid, donde entraron tras los

fracasos castellanos en Cabezón de Pisuerga (12 de junio de 1808) y posteriormente en

Medina de Rioseco (14 de julio). Tras la batalla de Bailén, los franceses se replegaron en las

tierras de Castilla y León, siendo derrotados en la batalla de Arapiles (22 de julio de 1812).

Entre marzo y junio de 1813, José I estableció su corte en Valladolid.

En la lucha contra los franceses destacó la actuación de civiles que formaron partidas de

guerrilleros. En Castilla y León destacaron Juan Martín Díaz, el Empecinado; Jerónimo

Merino, el cura Merino: y Juan Díaz Porlier.

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Consecuencia de todo ello, el tejido productivo quedó prácticamente destruido, la población fue

víctima de duros saqueos y se produjo la represión contra quienes colaboraron con los

franceses.

El incipiente liberalismo español -formalizado en la Constitución de 1812-, apenas tuvo

posibilidades para afianzarse en Castilla y León, donde no se dieron pronunciamientos

liberales. La vuelta del absolutismo-que supone el regreso de Fernando VII-se implanta sin

demasiadas dificultades y se aprecia en hechos como la ejecución de Juan Martín El

Empecinado en 1825 –liberal antiabsolutista, héroe de la Guerra de la Independencia- o el

apoteósico recibimiento a Fernando VII en Valladolid en 1827.

4.2. El régimen liberal. Reinado de Isabel II en Castilla y León

El liberalismo, surgido durante el reinado de Isabel II, terminó por afianzarse en Castilla y León,

aunque con notables dificultades. La vieja sociedad, partidaria del régimen absolutista,

presentó una gran resistencia a los cambios que proponía el gobierno

La región vivió el enfrentamiento de la Guerra carlista. Los carlistas estaban representados

por figuras como el cura Merino –que puso en jaque a los ejércitos liberales en Soria y Burgos-

o las amplias capas clericales que apoyaron a los carlistas en León.

El régimen liberal se manifiesta en la aprobación de Constituciones y la puesta en marcha de

medidas socioeconómicas. Ejemplo de ello la desamortización, que aunque no logró la

pretendida creación de una amplia clase de propietarios medios, dio lugar a un grupo social

enriquecido con la compra de tierras.

En Castilla y León predominó el liberalismo conservador, aunque también hubo ejemplos de

liberalismo progresista como la rápida adhesión de Valladolid al ascenso de Espartero en 1840

o el protagonismo vallisoletano en el movimiento que llevó al poder a los progresistas en 1854 y

en las agitaciones por la carestía del pan en 1856.

Durante los últimos años del reinado de Isabel II se produce, por una parte, el despegue

económico por el desarrollo de las comunicaciones (Canal de Castilla y llegada del

ferrocarril) y el auge de la industria harinera; por otra, a finales de 1864 se produce una,

grave crisis financiera y de subsistencias, a lo que se sumó una crisis agraria, en la que las

malas cosechas incrementaron el paro y la miseria, generándose una creciente conflictividad

social, respondida duramente por el gobierno.

Imagen 25. Dársena del Canal de Castilla en Valladolid .

Fuente: http://es.wikipedia.org

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4.3. El Sexenio democrático en Castilla y León

Lo señalado anteriormente ayuda a explicar el triunfo de la Revolución de 1868, que contó

con focos minoritarios, como Béjar en Salamanca. En el resto de las provincias la adhesión a la

revolución tuvo lugar tras la batalla de Alcolea, materializándose en la creación de Juntas de

Gobierno, compuestas por clases medias progresistas. No se trata de un simple cambio de

personas en los puestos clave de gobierno. Desde el primer momento se decretan medidas

acordes con la revolución triunfante, contando con el apoyo popular, puesto de relieve a través

de la prensa.

Durante el período 1868-1874 irrumpe en Castilla y León una importante corriente republicana,

surgiendo un cierto sentimiento regionalista castel ano, animado por el periódico “El Norte de

Castilla” y refrendado en documentos como el Pacto Federal Castellano, mientras Burgos se

consolidó como principal foco carlista.

Practica:

Número 6