Cacique: Persona que en un pueblo o comarca ejercía excesiva influencia en asuntos políticos.
Generalmente, el cacique daba trabajo a los jornaleros y campesinos, a cambio de exigirles
que votaran a quien él le indicaba.
Concordato: Acuerdo entre la Iglesia católica (Santa Sede) y un Estado para regular las
relaciones entre ellos en materias de mutuo interés.
Desamortización: Desamortizar significa “rescatar de las manos muertas”, es decir, expropiar
un bien a alguien que no los explota económicamente, para ponerlo en manos de quien sí lo
haga. Los procesos de desamortización se desarrollaron durante el siglo XIX y consistieron en
la expropiación de tierras pertenecientes a la aristocracia, la Iglesia y los municipios con vistas
a su posterior subasta. Las primeras desamortizaciones se iniciaron en 1798 y se
intensificaron con las Cortes de Cádiz y el Trienio Liberal, sin embargo fue durante el reinado
de Isabel II, y concretamente entre 1836 y 1855 cuando las leyes desamortizadoras adquirieron
mayor trascendencia.
Deuda Pública: Deuda que un Estado tiene reconocida. En la España del primer tercio del
siglo XIX, la deuda pública era altísima por el desequilibrio existente entre los ingresos y los
gastos (sobre todo bélicos), en especial tras la pérdida del imperio americano y por la
pervivencia de un sistema fiscal en el que dominaban los impuestos indirectos.
Gloriosa, La: Nombre que se le dio a la revolución que en 1868 llevó al destronamiento de
Isabel II y al momentáneo desplazamiento de la dinastía Borbón del trono español. Esta
revolución es el inicio del llamado Sexenio Democrático, dentro del cual se engloba la
monarquía de Amadeo de Saboya y la Primera República.
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Insurrección cantonal: Sublevación protagonizada en 1873 y 1874 por los cantones (o
unidades administrativas similares a los municipios) que reivindicaban una mayor autonomía
(Murcia, Valencia, Málaga, Cádiz, etc.)
Milicia Nacional: Fuerza cívico militar, creada en 1812 para la defensa del orden
constitucional. Por ello se convirtió desde entonces en una pieza básica del régimen liberal, en
el que la defensa de las libertades recaía por igual en todos los ciudadanos, no en un ejército
nobiliario.
Monarquía constitucional y hereditaria: La monarquía es una forma de gobierno en la que el
rey ejerce la jefatura del Estado. Monarquía constitucional, el poder del rey quedaba
establecido y limitado por una Constitución. Pero también era importante resaltar que era
hereditaria, en contraposición a la elección de Amadeo de Sabaya como soberano por las
Cortes españolas en 1870, y su carácter representativo: la monarquía estaba ligada a la
existencia de un gobierno y de un parlamento que representaban a la nación.
Pacto de El Pardo: Acuerdo al que llegan Cánovas y Sagasta para dar estabilidad al régimen,
que estaba en peligro tras la prematura muerte del rey Alfonso XII, iniciándose la regencia de la
reina viuda María Cristina. Por este pacto Cánovas entregará el gobierno a Sagasta durante un
período de cinco años.
Pacto de Ostende (1866). Acuerdo alcanzado en esta ciudad belga por demócratas
progresistas y republicanos, a los que más tarde se sumaría la Unión Liberal, para acordar el
destronamiento de los Borbones en España, la convocatoria de elecciones mediante sufragio
universal para elegir Cortes Constituyentes y la formación de un gobierno provisional.
Pragmática Sanción: Para asegurar la herencia del trono en sus descendientes, Fernando VII
publicó la Pragmática Sanción que dejaba sin valor la Ley Sálica y restablecía la sucesión de la
Corona conforme a las Partidas, que prevalecía la descendencia directa frente a la colateral sin
tener en cuenta el sexo del descendiente.
Regente: Persona que gobierna un Estado en nombre del soberano cuando éste ha subido al
trono pero todavía es un niño/niña o se encuentra incapacitado por cualquier motivo.
Regeneracionismo: Corriente política e intelectual española surgida tras la derrota de 1808
que asume el estado lamentable en que se encuentra el país que lleva a muchos a tratar de
reformar (regenerar) el sistema y el país en general.
Restauración: Se habla de esta situación cuando se vuelve a subir al trono a una dinastía
anteriormente destronada. En el caso de la Historia contemporánea de España, se refiere al
período de tiempo iniciado con la proclamación de Alfonso XII como rey de España, que
continúa con la regencia de María Cristina de Habsburgo y el reinado de Alfonso XIII.
Sexenio democrático (1868-1874): Nombre que recibe el período histórico que se inicia con el
destronamiento de Isabel II y acaba con la proclamación de Alfonso XII como rey de España.
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Se caracteriza por ser una época muy convulsa, dominada por las tendencias políticas más
extremistas. En seis años se conocieron 15 gobiernos distintos, dos regencias, un rey una
república
Sistema bicameral: Cuando el poder legislativo descansa en dos Cámaras: Congreso y
Senado. El Senado se encarga de realizar la lectura final de las leyes.
Tratado de París: Firma de la paz entre España y Estados Unidos al finalizar la guerra de
1898. Como consecuencia de dicho tratado España perdió su soberanía sobre Cuba, Puerto
Rico y Filipinas, recibiendo una pequeña compensación económica por parte de Estados
Unidos.
4. Historia de Castilla y León durante el siglo XIX
¿Conoces nuestra historia?
Aparte de las guerras y las conmociones políticas –estudiadas anteriormente a nivel
nacional y ahora aplicadas a nuestra Comunidad-, el siglo XIX fue testigo de importantes
novedades sociales, económicas y políticas. Entre los rasgos más distintivos en
nuestras tierras estarían la debilidad del liberalismo y la fortaleza del caciquismo.
4.1. Comienzos del siglo XIX. Guerra de la Independencia y reinado de Fernando VII
Castilla y León, que contaba a comienzos del siglo XIX con una población aproximada de
1.800.000 habitantes (17% del total de la nación), atravesaba una circunstancias complicadas:
el agotamiento de sus sectores productivos y la expansión de epidemias que provocaron crisis
de subsistencia.
La Guerra de la Independencia provocó una catástrofe socio-económica. Las tierras
castellanas y leonesas se convirtieron en zona vital para el ejército francés al ser paso obligado
en las líneas de comunicación que unían la frontera con Madrid, Portugal y el noroeste de
España. Por eso, desde el primer momento, los franceses intentaron controlar estas tierras
Desde Burgos, las tropas francesas se dirigieron hacia Valladolid, donde entraron tras los
fracasos castellanos en Cabezón de Pisuerga (12 de junio de 1808) y posteriormente en
Medina de Rioseco (14 de julio). Tras la batalla de Bailén, los franceses se replegaron en las
tierras de Castilla y León, siendo derrotados en la batalla de Arapiles (22 de julio de 1812).
Entre marzo y junio de 1813, José I estableció su corte en Valladolid.
En la lucha contra los franceses destacó la actuación de civiles que formaron partidas de
guerrilleros. En Castilla y León destacaron Juan Martín Díaz, el Empecinado; Jerónimo
Merino, el cura Merino: y Juan Díaz Porlier.
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Consecuencia de todo ello, el tejido productivo quedó prácticamente destruido, la población fue
víctima de duros saqueos y se produjo la represión contra quienes colaboraron con los
franceses.
El incipiente liberalismo español -formalizado en la Constitución de 1812-, apenas tuvo
posibilidades para afianzarse en Castilla y León, donde no se dieron pronunciamientos
liberales. La vuelta del absolutismo-que supone el regreso de Fernando VII-se implanta sin
demasiadas dificultades y se aprecia en hechos como la ejecución de Juan Martín El
Empecinado en 1825 –liberal antiabsolutista, héroe de la Guerra de la Independencia- o el
apoteósico recibimiento a Fernando VII en Valladolid en 1827.
4.2. El régimen liberal. Reinado de Isabel II en Castilla y León
El liberalismo, surgido durante el reinado de Isabel II, terminó por afianzarse en Castilla y León,
aunque con notables dificultades. La vieja sociedad, partidaria del régimen absolutista,
presentó una gran resistencia a los cambios que proponía el gobierno
La región vivió el enfrentamiento de la Guerra carlista. Los carlistas estaban representados
por figuras como el cura Merino –que puso en jaque a los ejércitos liberales en Soria y Burgos-
o las amplias capas clericales que apoyaron a los carlistas en León.
El régimen liberal se manifiesta en la aprobación de Constituciones y la puesta en marcha de
medidas socioeconómicas. Ejemplo de ello la desamortización, que aunque no logró la
pretendida creación de una amplia clase de propietarios medios, dio lugar a un grupo social
enriquecido con la compra de tierras.
En Castilla y León predominó el liberalismo conservador, aunque también hubo ejemplos de
liberalismo progresista como la rápida adhesión de Valladolid al ascenso de Espartero en 1840
o el protagonismo vallisoletano en el movimiento que llevó al poder a los progresistas en 1854 y
en las agitaciones por la carestía del pan en 1856.
Durante los últimos años del reinado de Isabel II se produce, por una parte, el despegue
económico por el desarrollo de las comunicaciones (Canal de Castilla y llegada del
ferrocarril) y el auge de la industria harinera; por otra, a finales de 1864 se produce una,
grave crisis financiera y de subsistencias, a lo que se sumó una crisis agraria, en la que las
malas cosechas incrementaron el paro y la miseria, generándose una creciente conflictividad
social, respondida duramente por el gobierno.
Imagen 25. Dársena del Canal de Castilla en Valladolid .
Fuente: http://es.wikipedia.org
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4.3. El Sexenio democrático en Castilla y León
Lo señalado anteriormente ayuda a explicar el triunfo de la Revolución de 1868, que contó
con focos minoritarios, como Béjar en Salamanca. En el resto de las provincias la adhesión a la
revolución tuvo lugar tras la batalla de Alcolea, materializándose en la creación de Juntas de
Gobierno, compuestas por clases medias progresistas. No se trata de un simple cambio de
personas en los puestos clave de gobierno. Desde el primer momento se decretan medidas
acordes con la revolución triunfante, contando con el apoyo popular, puesto de relieve a través
de la prensa.
Durante el período 1868-1874 irrumpe en Castilla y León una importante corriente republicana,
surgiendo un cierto sentimiento regionalista castel ano, animado por el periódico “El Norte de
Castilla” y refrendado en documentos como el Pacto Federal Castellano, mientras Burgos se
consolidó como principal foco carlista.
Practica:
Número 6