“Los representantes de las provincias de Castil a nombrados para convenir y
otorgar el Pacto Federal Castellano, reunidos en asamblea, consideran como
imprescindible obligación el dar cuenta a sus comitentes de los trabajos que
hasta ahora han llevado a término (…)
El Estado de Castilla la Vieja lo constituyen las provincias de Ávila, Palencia,
Salamanca, Santander, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora. Reconociéndose
en todas estas provincias su autonomía e individualidad propia, podrá cada una
agruparse con otra u otras según lo consideren conveniente (…)
La Federación Castellana queda desde este momento constituida y establecida
para representar y velar por todos los intereses del partido republicano (…) La
sangre de los Padillas, Bravos y Maldonados que corre por nuestras venas y el
ardimiento de que guardan memoria estos pueblos de las Comunidades
garantizan el éxito de nuestras espiraciones y deseos.”
Valladolid, 15 de junio de 1869.
Señalar las ideas más importantes del texto.
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Tras la abdicación de Amadeo de Saboya, la proclamación de la Primera República en 1873
suscitará el entusiasmo de los partidarios republicanos, pero no de la mayoría de la población
que se mantendrá indiferente o contraria, manifestándose una profunda preocupación por parte
de los sectores de orden.
Cuando se produce el final de la República, las autoridades regionales se limitaron a resignar
el poder de forma pacífica, sólo los milicianos de Valladolid defendieron el régimen
republicano, siendo duramente reprimidos. A partir de ese momento la burguesía harinera
castellana dominará el panorama social, económico y político hasta la última década del siglo.
4.4. Castilla y León durante la Restauración Borbónica
La Restauración de la monarquía de los Borbones supuso el afianzamiento del caciquismo.
En Castilla y León el 90% de la población se encontraba en el entorno rural. El sistema caciquil
aquí se justificaba en la defensa de los “verdaderos intereses de Castil a”, cuando en realidad
eran los de la burguesía harinera, que desde las capitales de provincia monopolizaron los
cargos públicos y ejercieron una influencia social notable, con el objetivo defender ante el
gobierno de Madrid un arancel proteccionista que le permitiera dominar el mercado peninsular.
En 1887 se constituyó la Liga Agraria, un grupo de presión que se presenta como defensor de
los intereses castellanos.
El movimiento obrero comenzó a organizarse en la última parte del siglo. A partir de 1890 se
constituyeron numerosos centros obreros, en gran parte en torno a la UGT, destacando el
núcleo ferroviario de Valladolid.
A finales de siglo apareció el Regeneracionismo. Los intelectuales identifican Castilla y
España. Este espíritu regeneracionista suscitó propuestas alternativas al nacionalismo catalán.
Se trata del denominado Regionalismo sano: defensor de una descentralización económico-
administrativa que fuera compatible con la unidad de España.
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5. Ejercicios de autocomprobación.
Ejercicio 1. Completar el cuadro: Historia política del siglo XIX en España.
FIN del ………………………………………………
ESTADO……………………………………….
ETAPAS