El sistema de turno de partidos empezó a fallar por diferentes motivos: El descrédito como
consecuencia del fraude electoral, el hecho de representar solamente los intereses de la
aristocracia y la burguesía (terrateniente y financiera), la aparición de nuevas formaciones
políticas(republicanos, socialistas, catalanistas…) que no querían actuar de meros comparsas,
la desaparición de los principales líderes de los partidos tradicionales (Cánovas y Sagasta) que
divide a sus seguidores.
El programa conservador se asocia especialmente a la figura de Antonio Maura que cree en
la “revolución desde arriba”, concretada en la reforma de la Administración y en la pérdida de
vigencia del caciquismo.
En el partido liberal la figura más destacada es José Canalejas, quien defiende también el
deseo de modernizar los partidos políticos dentro de un sistema parlamentario de juego limpio,
y es que el fraude electoral y otras corruptelas ocasionaban un gran malestar en buena parte
de la sociedad española, que apenas participaba en las elecciones.