Durante los primeros años del reinado de Alfonso XIII, los gobiernos tuvieron que hacer frente a
diversos problemas:
1.2.1. Marruecos
Tras la conferencia de Algeciras (1906) se le asignó a España un protectorado al norte de
Marruecos. El descontento de los marroquíes (que no admitían una soberanía extranjera)
originó una larga y costosa guerra. El embarque de tropas con destino a África contribuyó a
aumentar el malestar social.
1.2.2. Problemas regionales
La cuestión regional comenzó a manifestarse como un problema político, fundamentalmente en
Cataluña, País Vasco y Galicia. En el primer tercio del siglo XX, la actuación del catalanismo,
fundamentalmente, incidirá en la vida general del país. La nueva situación económica –creada
por la pérdida de las colonias- lanzó a la burguesía catalana a defender, mediante la acción
política, unos derechos y libertades, pero, sobre todo, una situación política que les permitiera
mantener su status económico.
1.2.3. Problemas sociales
Cuestión rural: A principios de siglo, España era eminentemente rural. Las reformas
que se intentaron -extensión de regadíos, aprovechamientos hidráulicos…- tuvieron
poco éxito debido a la falta de planificación y la oposición de los grandes propietarios.
El campo será un foco constante de descontento, que será aprovechado por los
movimientos extremistas -fundamentalmente en Andalucía.
pág. 7
Cuestión obrera (urbana): Se puede hablar de industrialización en Cataluña, País
Vasco y Madrid, con gran crecimiento del proletariado urbano. Los gobiernos intentaron
solucionar algunos de los problemas más graves: salarios bajos e inseguros, falta de
seguridad en el trabajo, falta de seguros de enfermedad, accidente, vejez… Las
asociaciones obreras tomaron gran auge aumentando el número de afiliados CNT
(anarquista) y UGT (socialista), que recurrían a métodos como la huelga y el sabotaje.
En las cuestiones sociales, la actitud de los gobiernos fue contrapuesta: por un lado,
destaca la represión, y por otro, se llevan a cabo reformas laborales esporádicas, como
el descanso dominical, y, sobre todo, una labor más teórica que supuso la creación del
Instituto de Reformas Sociales, el Instituto Nacional de Previsión o el Ministerio de
Trabajo.
1.3. Intentos de solución
Durante la primera mitad del reinado de Alfonso XIII hubo diferentes intentos de solución de los
problemas:
1.3.1. Regeneracionismo.
Existieron políticos que pretendieron regenerar España a base de soluciones políticas, jurídicas
o sociales, intentando desarrollar nuevas políticas económicas y extirpar el caciquismo.
Ejemplo: Joaquín Costa con un lema Pan y escuela. -
1.3.2. Gobierno de Antonio Maura.
Entre 1907 y 1909 se intentaron reformas que no resolvieron los conflictos laborales,
fraguándose una grave crisis social, que estalló en Barcelona con motivo de la movilización de
reservistas y el embarque de tropas destinadas a Marruecos. El ejército estaba formado solo
por las clases bajas, que no tenían dinero para evitar su reclutamiento. Los sindicatos
organizaron una huelga general, produciéndose la Semana Trágica (del 26 al 31 julio 1909).
Los desórdenes fueron duramente reprimidos, con más de cien muertos. La responsabilidad
de los hechos fue adjudicada al anarquismo, culminando con la condena y ejecución del líder
anarquista Ferrer Guardia, lo que desató una fuerte campaña de desprestigio contra Maura.
La crisis política era un hecho. El conservador Maura fue relevado por el liberal Canalejas.
1.3.3. Gobierno de José Canalejas
Canalejas pretendía establecer una política reformista dentro del orden constitucional, centrado
en el problema marroquí, los problemas sociales derivados de las huelgas y la constitución de
la Mancomunidad Catalana (o federación de las cuatro provincias catalanas con una autonomía
para las cuestiones administrativas).
pág. 8
Canalejas murió víctima de un atentado en 1912.Su muerte significó el hundimiento del
sistema parlamentario.
Tanto conservadores como liberales fueron incapaces de solucionar los problemas de fondo
del país. Las jefaturas de los partidos turnantes fueron presididas, entre otros, por Romanones
y Dato. Estos problemas, junto a los fracasos acontecidos en Marruecos, precipitaron los
acontecimientos que llevaron a la gran crisis de 1917.