Desde marzo de 1936 se venía conspirando contra la República. El Gobierno (consciente de la
hostilidad de algunos sectores del Ejército y deseando evitar un posible levantamiento militar
contra la República) trasladó a algunos generales: Mola a Navarra, Franco a Canarias, Goded
a Baleares…
Pese a estas medidas, el golpe se siguió preparando, bajo la dirección del general Eugenio
Mola (“el Director”). Los militares golpistas creían en el éxito de un rápido levantamiento al que
se unirían todas las fuerzas opuestas al régimen republicano del Frente Popular. Al mismo
tiempo, si bien preferían evitar posteriores compromisos políticos, mantuvieron contactos con
personalidades civiles (falangistas, carlistas, monárquicos…) Los objetivos políticos no están
claramente definidos. Al principio, más que terminar con la República, parece que lo inmediato
era derribar el gobierno del Frente Popular
El 12 julio dos asesinatos van a precipitar los acontecimientos. Un comando de extrema
derecha dio muerte a José Castillo, teniente de la Guardia de Asalto, colaborador izquierdista.
Como represalia, horas más tarde, fue asesinado José Calvo Sotelo, principal líder de la
derecha en el Parlamento.
El 17 de julio comenzó el levantamiento militar. El 18 de julio se extiende a Marruecos,
Canarias -donde el general Franco tomó el mando de las tropas sublevadas- y a la Península,
triunfando rápidamente en Navarra, Galicia, Castilla la Vieja -excepto Santander- y algunas
provincias andaluzas; y fracasando en el resto, especialmente en las ciudades industriales
(Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia…)
Dicho de otra forma, España quedó dividida en dos zonas, una denominada republicana y otra
“nacional”. La zona republicana tenía más población, contaba, como ya se ha dicho, con las
grandes ciudades, mayor extensión territorial y la mayor parte de la industria; y en la zona
“nacional”, su población era fundamentalmente rural y su economía agrícola.
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A raíz del levantamiento, el ejército quedó dividido, mientras una gran mayoría de mandos
intermedios (capitanes, comandantes, tenientes coroneles…) apoyaron la sublevación; la
mayor parte de los altos mandos, fuerzas navales y aéreas permanecieron leales a la
República.
El 20 de julio la resistencia obrera ya había convertido en guerra civil el frustrado golpe militar.
Durante tres años de lucha, la República trató de resistir, esperando que la Guerra Civil
española acabara envuelta en una guerra europea, pensando contar, entonces, con el apoyo
francés y británico. Sin embargo, terminaría siendo derrotada.
3.2. Desarrollo de la Guerra Civil.
3.2.1. Inicio de la guerra (Documentos)
Imagen 12. Situación de España en los días 22 y 23 de julio de 1936.
Rojo: zona republicana; azul: zona del bando sublevado.
Fuente http://es.wikipedia.org
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