Las aplicaciones anteriormente explicadas tienen una gran variedad de usos dentro del aula, desde su aplicación a nivel más básico hasta un nivel más avanzado, siempre dependiendo de la realidad del grupo-clase, la materia y el nivel.
El Bloc de notas de clase de OneNote permite no solo utilizarlo como repositorio de información y envío de actividades, sino que puede ser una herramienta muy potente a nivel de evaluación, pues nos permite una gran variedad de opciones. A continuación se ofrecen algunas ideas:
- Diario de aprendizaje compartido: Una sección donde el alumnado reflexiona sobre su aprendizaje escribiendo o grabando pequeñas entradas.
Aplicación en el aula: Se crea una página semanal con consignas fijas como: 'Hoy he aprendido...', 'Lo que más me ha costado...', 'Una pregunta que todavía tengo...'. Cada alumno escribe en la misma página.
Evaluación: Comprensión de contenidos, capacidad de reflexión, evolución del lenguaje, metacognición. - Resolución cooperativa de tareas: Se trata de actividades que se resuelven de forma conjunta en una página compartida.
Aplicación en el aula: Resolver un problema matemático, analizar un texto o clasificar conceptos entre todos, aportando ideas de forma colaborativa.
Evaluación: Aplicación de conocimientos, participación, estrategias utilizadas, colaboración. - Borradores visibles: Uso del espacio colaborativo como lugar de trabajo previo al resultado final.
Aplicación en el aula: Escritura conjunta de textos, esquemas o proyectos donde se observa el proceso de mejora.
Evaluación: Capacidad de revisión, mejora progresiva, aportaciones significativas. - Coevaluación guiada: El alumnado valora el trabajo del grupo siguiendo pautas claras.
Aplicación en el aula: Añadir comentarios como 'algo que está bien' y 'algo a mejorar', usando texto, iconos o audio.
Evaluación: Capacidad de ofrecer retroalimentación, comprensión de criterios, respeto y expresión adecuada. - Registro de participación y actitudes (uso docente): Se utiliza el espacio como página de observación del docente durante el trabajo colaborativo.
Aplicación en el aula: Anotar comportamientos, apoyos utilizados, interacción social y autonomía.
Evaluación: Actitud, autonomía, habilidades sociales. - Espacio como banco de evidencias: empleado para la recogida de pruebas para evaluación competencial.
Aplicación: Guardar capturas, audios, comentarios y producciones compartidas.
Evaluación: Justificación objetiva del progreso competencial.
Asimismo, podemos aprovechar las distintas opciones de evaluación que ofrece OneNote, especialmente en materias como los idiomas extranjeros. Por ejemplo, una práctica habitual consiste en que el alumnado realice ejercicios de completar huecos en inglés (“fill in the gap”), lo que permite mejorar su aprendizaje y facilitar una evaluación más precisa. Para ello, se les puede solicitar que realicen el ejercicio por escrito y, además, que inserten un audio pronunciando las frases. De este modo, el profesorado no solo puede evaluar la competencia escrita, sino también la expresión oral del alumnado. Asimismo, el docente puede proporcionar retroalimentación añadiendo un audio en inglés, de manera que el alumnado no solo conozca qué palabras debería haber utilizado, sino también cómo se pronuncian correctamente.
Además, si empleamos el historial de versiones, ya sea la opción Ediciones Recientes en OneNote o el historial de versiones de Word, PowerPoint o cualquier aplicación de ofimática, podemos hacer un seguimiento asíncrono de nuestro alumnado, pues así podemos hacer un seguimiento del trabajo de cada grupo y qué parte ha realizado cada persona.
Otra idea de uso de estas aplicaciones en el aula es el uso de Stream/Clipchamp, tanto de forma simple como más avanzada. A nivel simple, se puede utilizar para que nuestro alumnado se grabe para presentaciones orales, discursos en asignaturas de idiomas, ejercicios de educación física, consiguiendo así que desarrollen su competencia digital. Al mismo tiempo, se puede realizar una heteroevaluación (profesor-alumno) o una coevaluación (alumno-alumno), pues el uso de reacciones a través de emojis y comentarios permite dejar una evaluación de la actividad y propuestas de mejora. Por otro lado, si queremos emplear esta herramienta de forma más avanzada, el propio profesorado puede utilizar esta herramienta para una metodología de Flip classroom (clase invertida), pues así el profesorado puede dejar una clase grabada para que el alumnado la vea fuera del aula y así dejar las sesiones en clase para la realización de actividades, resolución de dudas, etc. Además, con el uso de comentarios, el alumnado puede dejar sus preguntas en el propio vídeo, para que el profesorado o sus compañeros/as resuelvan las dudas de forma escrita, pudiendo ser consultadas por otras personas del grupo-clase.
Mediante la aplicación Microsoft Forms es posible crear una amplia variedad de formularios y encuestas aplicables a cualquier área. Estos pueden dirigirse principalmente al alumnado, aunque también pueden estar destinados al profesorado o a las familias. Para su correcta utilización, es necesario realizar ciertos ajustes previos en la configuración, con el fin de delimitar los destinatarios y controlar el acceso al formulario. Además, se pueden personalizar distintos tipos de preguntas, así como establecer un plazo de entrega.
Los resultados obtenidos constituyen una herramienta eficaz para que el profesorado pueda evaluar diversos aspectos del contexto educativo.
Por otro lado, Microsoft Forms permite diseñar cuestionarios orientados a la evaluación de los contenidos y procedimientos adquiridos por el alumnado. Estas herramientas facilitan el seguimiento del progreso individual y la incorporación de comentarios personalizados sobre dicho avance.
Asimismo, la aplicación ofrece la posibilidad de exportar los resultados a Microsoft Excel, lo que permite realizar análisis más detallados y, en su caso, asignar calificaciones de manera más precisa.
Para finalizar, la revisión de las diferentes versiones de un archivo de ofimática colaborativo (Word, PowerPoint, Excel), a través del cual nuestros alumnos hayan canalizado la realización de un trabajo en grupo, nos puede servir como evidencia para poder evaluar el trabajo de nuestro alumnado de manera individual en ese equipo, pudiendo incluir en nuestras rúbricas un criterio enfocado precisamente a la valoración de ese trabajo que cada alumno realiza.