Las aplicaciones descritas en los apartados anteriores presentan múltiples posibilidades de uso en el aula, abarcando desde propuestas sencillas hasta planteamientos metodológicos de mayor complejidad. A continuación, se ofrecen algunas ideas:
Metodología flipped classroom (clase invertida): la integración de Forms y Stream en OneNote permite desarrollar con gran facilidad una metodología de clase invertida. Una página del cuaderno de OneNote puede transformarse en una situación de aprendizaje completa, incorporando en cada sección los contenidos y actividades deseados. Gracias a la posibilidad de embeber vídeos y cuestionarios, el alumnado puede aprender y autoevaluarse de forma ágil (se recuerda que se recomienda que los vídeos no superen los 10 minutos), lo que permite destinar el tiempo de aula a la realización de actividades prácticas, trabajo por proyectos u otras dinámicas activas.
Asimismo, OneNote facilita el proceso de evaluación al permitir embeber hojas de Excel para el registro y seguimiento del progreso del alumnado. Este proceso puede enriquecerse mediante la inclusión de rúbricas de evaluación, como las disponibles en el CEDEC. Al editarlas y adaptarlas a las distintas situaciones de aprendizaje, e incorporarlas en los blocs de notas individuales del alumnado, se favorece que cada estudiante pueda comprobar en todo momento su evolución y realizar una autoevaluación continua.
Estas rúbricas no tienen por qué utilizarse exclusivamente para la heteroevaluación (docente–alumno) o la autoevaluación, sino que también pueden emplearse para la coevaluación entre iguales. Por ejemplo, al organizar el grupo-clase en equipos de trabajo y facilitarles la rúbrica correspondiente, puede solicitarse que, en cada sesión, se autoevalúe el propio grupo y se evalúe al resto. De este modo, el alumnado puede comparar distintas formas de trabajo, identificar puntos fuertes y aspectos de mejora y avanzar de manera progresiva en el desarrollo de sus competencias.
La consulta del banco de rúbricas y otros documentos del CEDEC resulta de gran utilidad como punto de partida para la elaboración de rúbricas propias. Del mismo modo, puede resultar especialmente interesante el uso de la inteligencia artificial de Microsoft Copilot como apoyo en el diseño de estos instrumentos de evaluación. En caso de realizar un uso habitual de esta herramienta, se recomienda dedicar tiempo a la creación de un agente personalizado que ajuste sus respuestas a las necesidades concretas del docente y contribuya a sistematizar el proceso de creación.
Para atender a la diversidad del alumnado, puede emplearse Forms mediante cuestionarios ramificados, lo que permite diseñar diferentes pruebas orientadas a determinar el grado de consecución de los objetivos en función de las características y el ritmo de aprendizaje de cada estudiante.
En el caso del profesorado de la rama científica, se pueden plantear pruebas de destreza en la resolución de ecuaciones o retos científicos basados en datos matemáticos, haciendo uso del Asistente de Matemáticas de OneNote.
Por último, una propuesta interesante para el aula consiste en integrar pequeños cuestionarios de Forms en los vídeos divulgativos facilitados al alumnado. Esta medida contribuye a incrementar la atención durante el visionado y permite, al mismo tiempo, evaluar el grado de comprensión de los contenidos presentados.