Introducción
Para la elaboración de recursos digitales y espacios web se requieren unas directrices comunes que conformen un lugar confortable, accesible, seguro y productivo para el usuario. A continuación, se explica la normativa que recoge estas directrices.
Norma WCAG 2.2
La norma WCAG 2.2, publicada el 5 de octubre de 2023, actualiza y amplía las directrices de la normativa WCAG 2.1 de junio de 2018 y la WCAG 2.0 de diciembre de 2008. Estas actualizaciones no se sustituyen entre sí, sino que se aplican de manera simultánea, con el objetivo de mejorar las funcionalidades y la interoperabilidad de las páginas web que siguen estas normas, establecidas para todos los estados miembros de la Unión Europea.
La citada norma te ofrece pautas para crear contenido web que sea más accesible y útil para todo tipo de usuarios, aunque pone el foco especialmente en el acceso a la información para tres grupos de usuarios:
- Personas con discapacidad cognitiva o del aprendizaje.
- Personas con discapacidad visual.
- Personas con discapacidad que acceden desde dispositivos móviles.
Actualmente, las WCAG se organizan en torno a cuatro principios fundamentales, los cuales establecen que el contenido debe ser perceptible, operable, comprensible y robusto.
- Perceptible: la información debe presentarse de varias formas, permitiendo al usuario que pueda ajustar el contraste o el tamaño de la fuente, entre otros.
- Operable: es importante que el usuario pueda interaccionar con el espacio web a través de diversas vías como teclado o comando de voz, no solo con el ratón.
- Comprensible: la información y las instrucciones deben ser claras y fáciles de entender y usar.
- Robusto: el código y el contenido deben permitir accesibilidad para los usuarios de diferentes tecnologías, así como para las herramientas de asistencia.