En este nivel abandonamos de forma definitiva la postura del miedo, la sospecha sistemática o el bloqueo punitivo (el ineficaz "Prohibido terminantemente usar ChatGPT en mis trabajos bajo pena de suspenso"). Sabemos positivamente que el alumnado tiene acceso libre a estas herramientas en sus dispositivos personales y que las va a utilizar de un modo u otro.
Por tanto, nuestra responsabilidad pedagógica es realizar un andamiaje de las tareas. Diseñaremos actividades donde la IA se integra en el aula de forma transparente como un recurso de consulta ágil —similar a lo que supuso la llegada de las calculadoras o de Wikipedia—, pero donde el peso de la calificación y el verdadero valor del aprendizaje recaigan en el procesamiento crítico, el contraste de fuentes y la reflexión posterior que realiza el estudiante sobre el material entregado por la máquina.
Tenemos que ver a la IA como un aliado a la hora de que el alumnado la utilice para:
- Contraste de Fuentes, tanto de fuentes que alimenten ellos como de fuentes que existen en la red.
- Pensamiento Crítico, utilizándola como instrumento de análisis y reflexión, para no dar por bueno todo lo que encontramos en la red.
- Reflexión del Estudiante, tenemos que emponderar a nuestro alumnado para generar aprendizajes a partir del análisis y reflexión de los contenidos.