El World Wide Web Consortium (enlace a W3C) es un consorcio internacional fundado por Tim Berners-Lee, el inventor de la Web, que elabora recomendaciones y directrices para la World Wide Web (www) con el objetivo de que el acceso al conocimiento sea más eficiente y asequible.
Esta organización ha desarrollado las Pautas de Accesibilidad para el Contenido Web (enlace a WCAG 2.2) como estándares técnicos estables y de referencia a nivel internacional. Estas pautas o criterios se organizan en torno a cuatro principios que establecen los fundamentos necesarios para que cualquier persona pueda acceder y usar el contenido web. Pincha en cada uno de ellos para acceder a una breve explicación:
1. Perceptible
La información y los componentes de la interfaz de usuario deben ser presentados a los usuarios de modo que ellos puedan percibirlos, es decir, deben presentarse de manera que puedan estar al alcance de todos a través de cualquiera de sus sentidos por medio del navegador u otras ayudas técnicas como lectores o amplificador de pantalla.
Ejemplos:
- Los contenidos audiovisuales deben tener alternativas perceptibles para aquellas personas con dificultades de visión o de audición a través de subtítulos, audiodescripción de vídeos o lengua de signos, por ejemplo.
- La interfaz, botones, imágenes y otros elementos deben aparecer claramente identificables y ejecutables por cualquier persona.
2. Operable
Los componentes de la interfaz de usuario y la navegación deben ser manejables, es decir, que las personas usuarias puedan acceder a todo el contenido e interactuar con todos los controles y elementos interactivos mediante diferentes métodos de interacción, como el teclado, el ratón o las tecnologías de apoyo.
3. Comprensible
La información y el manejo de la interfaz de usuario deben ser comprensibles, es decir, el contenido ha de ser claro y fácil de interpretar, limitando la confusión y la ambigüedad. Por ejemplo, en su forma deben aparecer en un tipo de letra legible, que pueda ser leído por todos los usuarios. En cuanto a su fondo, debe hacerse un uso adecuado de abreviaturas, modismos, etc. de manera que puedan ser comprendidos por cualquier usuario. También debería ser predecible, es decir, que los potenciales usuarios puedan navegar por un sitio web o aplicación de manera intuitiva.
4. Robusto
El contenido debe ser suficientemente robusto como para ser interpretado de forma fiable por una amplia variedad de aplicaciones de usuario, incluidas las tecnologías de apoyo. Es decir, debe ser compatible con los principales navegadores web (Microsoft Edge, Chrome, Firefox, Safari, etc.), con distintos sistemas operativos (Windows, macOS, Linux, Android, iOS, etc.) y con diferentes dispositivos (ordenadores, teléfonos móviles, tabletas, etc.).
Las primeras letras de estos 4 principios en su versión original en inglés forman la palabra POUR, la cual significa “servir” o “verter”, pudiéndose utilizar como regla nemotécnica.
A partir de estos principios, el W3C ha establecido 13 pautas y 86 criterios de éxito o cumplimiento que proporcionan los requisitos que deben cumplirse para crear un contenido lo más accesible posible para todos los usuarios. Para leer más sobre esta normativa, puede acceder a través de los siguientes enlaces: